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Un buen añadido también es la opción de poder manejar vehículos como un tanque o un aerodeslizador; vehículos en los que uno de los integrantes del grupo conduce y el otro dispara; pudiendo como en todo el desarrollo alternan su control en el momento que nos plazca simplemente pulsando un botón. Como podemos alternar también podemos dar ordenes a nuestro compañero del tipo de cubrir una zona, que se quede detrás de nosotros o que avance por delante. En algunas ocasiones si nos descuidamos y estamos un tiempo sin darle órdenes nuestro compañero se queda atrás y tendremos que esperar a que llegue a nuestra posición o pasar a controlarlo y llevarlo nosotros mismos hasta ahí.
A pesar de que el catálogo de armas de los personajes es escaso cada vez que acabamos una misión se nos premia con distintas mejoras como un silenciador para el rifle de Graves, una mayor capacidad en el cargador de Lang, diferentes tipos de granadas, etc. Las armas que portan nuestros enemigos suelen ser diferentes a las nuestras por lo que no podemos recoger su munición; la manera de abastecernos es a través de diferentes cajas repletas de armas y munición que encontramos en varios lugares a través de la misión.
Apartados técnicos
Gráficamente el título simplemente cumple, es decir, presenta un conjunto gráfico que aunque no daña a la vista después de ver monstruos como Call of Duty 4 no queda precisamente en muy buen lugar. Por una parte tenemos el diseño de los personajes, totalmente carente de detalles y en los cuales sólo destacan unas animaciones que si se encuentran a un buen nivel; por su parte los enemigos son demasiado parecidos, os podemos asegurar que hemos matado al mismo enemigo más de una vez en la misma misión.
Por su parte los escenarios están trabajados aunque pecan de parecer vacíos en algunas ocasiones así como los efectos intrínsecos a él no son de buena calidad. Mucho se habló sobre la posibilidad de destruir gran parte del escenario, sin embargo finalmente estos "desperfectos" se limitan a diferentes objetos como cajas, barriles y poco más. Como ya hemos dicho los efectos no están a la altura, por ejemplo al disparar a un barril o una bombona de gas estos empiezan literalmente a saltar seguidos de una explosión poco creíble que normalmente provoca una bajada notable de frame rate, sobre todo si acompañamos esta explosión con unos enemigos alrededor.
El sistema de daños incluido tampoco nos ha llegado a convencer; en algunas ocasiones apuntamos a la cabeza de un enemigo y este ni se inmuta o recibe un disparo en el hombre y en otras ocasiones realizamos un disparo en movimiento que casualmente impacta directamente en la cabeza del enemigo. Los efectos de la sangre tampoco están a la altura de lo que estamos viendo últimamente; la sangre que sale del cuerpo enemigo parece polvo de color rojo. En conclusión, un apartado gráfico bastante simple y con muchos fallos tras de él.
Con el apartado sonoro recibimos una grata sorpresa al descubrir que el título está completamente en castellano con un doblaje más que decente. Sin embargo el repertorio musical no es todo lo variado que debería y se acaba haciendo repetitivo al poco tiempo de juego.
Conclusión
El último título de la saga Conflict no es un juego muy a tener en cuenta, no sólo por que el resultado final no ha sido del todo satisfactorio si no porque con el catálogo de shooters que en estos momentos posee PlayStation 3 hay opciones mucho mejores que dejan a Denied Ops en muy mal lugar. En conclusión, la primera toma de contacto de Pivotal Games con la nueva generación no ha sido buena; un título para los incondicionales de la saga o para los adictos a los shooter que hayan terminado con los grandes del género y quieran pasar algunos buenos ratos con otro título.
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