
|
Cooking Mama 2: Cocina con tus amigos
Los cocinillas de Mamá
Acostumbrados ya a ver toda clase de títulos en Nintendo DS, Cooking Mama no llegó a ser una sorpresa a pesar de su original temática. El juego de Office Create en colaboración con Taito nos proponía meternos en la piel de un cocinero, y aleccionados por una carismática Mamá nos permitía convertirnos en unos verdaderos chefs. Especialmente dirigido al público japonés, algo que resultaba evidente echando un vistazo a la selección de comidas disponibles para cocinar, el juego acabó llegando a occidente, donde con el paso de los meses terminó por hacerse muy conocido. Más de un millón de unidades vendidas le avalan, y con esta secuela, Office Create pretende ofrecernos nuevas posibilidades y una selección de comida más internacional y extensa. ¿Te apuntas de nuevo a la cocina con Mamá?
Si conoces ya el juego original, este análisis te resultará más que familiar. Cocina Con Tus Amigos es más una extensión de la primera entrega que una verdadera secuela, pero para los que no lo conozcan, esta pasa a ser una mejor oportunidad para empezar con la serie que también ha dado el salto a Wii. Cooking Mama 2 nos propone realizar todo tipo de recetas, en esta entrega unas 80, con la única ayuda de nuestro inseparable stylus. Desde un rico kebab turco a una pizza, pasando por distintos tipos de postres como tarta, o pescados y arroces. También hay bananas foster, perritos calientes, tortitas coreanas, palomitas de maíz, tempura, kama meshi, ensaladas de marisco y raviolis a la italiana. Todo un recetario con el que pasarlo bien y aprender algunos truquillos de cocina de aquí, oriente o el resto de Europa.
La mecánica de juego es idéntica a la de su antecesor: Elige una receta y realízala paso a paso. Mamá puntúa nuestros platos en función de la destreza que demostremos, y si acabamos cada uno de los pasos a la perfección, nos obsequia con una medalla de oro. El objetivo final, aunque sea únicamente por pura superación personal, es alcanzar la máxima puntuación en todas las recetas, algo que no es tan sencillo como parece. Con los consejos de nuestra ayudante y siempre vía lápiz táctil, podemos desde pelar gambas a remover un caldo, trocear verduras o elegir la cantidad exacta de agua para una cocción. El número de acciones disponibles ha crecido bastante, y también su variedad. Por otro lado, en algunas ocasiones podemos elegir un utensilio entre dos opciones posibles, aunque a la hora de la verdad no importa demasiado cual escoger.
Aparte de por su finalidad, estos pequeños retos de los que se compone cada plato se diferencian entre ellos en función de su longitud y su complejidad. En algunos casos sólo tenemos que hacer un par de cortes a un filete, pero en otras ocasiones nos toca vigilar la potencia del fuego mientras soplamos a la olla y vamos añadiendo nuevos ingredientes. A pesar de todo, cualquier acción es sumamente fácil de realizar, y la verdadera dificultad está en no agotar el tiempo dado para cada prueba. Pelar una lechuga hoja a hoja es muy fácil a simple vista, pero no lo es tanto si el cronómetro aprieta y tienes que arrancar cada hoja con cuidado de que no se rompa y quede inservible.
|

|