El aspecto gráfico, que abarca desde Crash y sus amiguitos a escenas de animación destacables
El aspecto gráfico
in-game es bueno, sin errores, aprovecha la capacidad de la marchita Playstation 2 lo que en las otras consolas tiene mejor presencia. Los personajes están bien caracterizados, incluso los secundarios, aunque a veces cuesta apreciarlos a la primera porque la cámara está un poco alejada; lo mismo ocurre con los enemigos, los mutantes al ser de mayor tamaño se aprecian mejor. Los escenarios son adecuados al juego, sin mucha decoración destacable en los que son los clásicos desiertos, parajes helados o bosques, otros sin embargo son más especiales por lo que han recibido más atención en el diseño (la escuela de maldad, la planta de reciclaje y el monte Grimmly).
Empieza el juego y se ve la introducción que muestra los malvados planes de Neo Cortex y Neo Brio. Hasta ahí normal, si no fuera porque está representada como una obra de teatro de sombras chinescas, no es algo muy habitual. Esto se debe al mayor acierto del juego: la originalidad que se le ha dado a las escenas cinematográficas. Cada una tiene la peculiaridad de representar un estilo de animación diferente: marionetas, psicodélico, cine de terror de los años 50,
underground,
pop-art,
anime, con su lenguaje visual, sonoro, diálogo y ritmo propio. No son meras escenas de transición al uso, sino pequeñas obras igual de disfrutables que un cortometraje. Sin ser un alarde de potencia gráfica, derrochan ingenio, humor y un diseño artístico superior a muchas superproducciones que prefieren hacer hincapié en los gráficos en detrimento del contenido. El arte supera a las tendencias del mercado en esta ocasión.
El apartado de sonido, que abarca melodías y diálogos absurdos
La ambientación musical en general del juego es del "buen rollo", melodías agradables, con ritmo, sin carga excesivamente dramática, que destilan alegría y despreocupación. Crash vive en una isla y en estos sitios siempre se escucha música alegre, siempre. Sin embargo también hay canciones más graves que recuerdan a la tendencia videojueguil "tipos malotes que van con navajas en los callejones" que se utilizan para las peleas obligatorias contra varios mutantes al mismo tiempo o contra uno especialmente violento, también se vuelve un pelín siniestra en el penúltimo escenario, pero sin perder la simpatía. No hay ninguna zona sin música, por lo que rápidamente se acostumbra uno a ella, es un buen acompañamiento que no molesta y queda ideal para el juego, lo mismo se aplica a los efectos sonoros. Al igual que ocurre con los gráficos, la música y los efectos se ajustan a las escenas cinematográficas, adoptando las características del cine antiguos (ruido de fondo) o del anime (música electrónica y sonidos estridentes), entre otros.
Respecto al doblaje, está en perfecto castellano, como debe ser, incluso los traductores se han tomado divertidas licencias por lo que no es de extrañar que se oiga expresiones patrias como "dar p'al pelo", "pelillos a la mar" o se cite a nuestra geografía como Canarias o Granada. Excepto Crash, que no se anima a articular palabras, y los mutantes, que son salvajes seres, todo en este juego habla, desde los protagonistas y los secundarios hasta los enemigos, con un extenso repertorio de voces distinguibles entre ellas y de frases distintas que da la sensación de que no hay dos frases iguales. Por supuesto que un personaje acabe repitiéndose si se le obliga a ello, sería imposible conseguir tal propósito, pero es tan numerosa la lista que es improbable que se sobrecargue al jugador con eternas repeticiones consecutivas. Los enemigos al formar grupos se puede apreciar la distinción de voces, hablan entre ellos sin estar Crash delante, y al verle lanzan frases de guerra y similares. En cambio los personajes secundarios (habitantes de las aldeas como los ratabambanos) hablan si se aprieta

o si se les golpea, si Crash está montado encima de un mutante la conversación se basará en éste (y son diferentes según el mutante, aumentando las posibilidades dada la variedad) o sobre el último evento de la trama principal. No sólo hay que hablar con ellos para pasar un buen rato, sino también para recopilar información sobre a d´´onde ir. Son tantas frases cómicas que el jugador puede invertir un rato largo en escuchar todo. Por desgracia no hay posibilidad de poner subtítulos, lo cual es una desconsideración que no se debería pasar por alto, sobre todo cuando hay algunos personajes cuya voz se oye tan débil que cuesta distinguirla de la música de ambiente. Es una nota negativa para este apartado que por suerte ocurre en contadas ocasiones.