Análisis
A un paso de la perfección
Superarse a si mismos cuando tu primer y único juego ha marcado un hito en la historia de los FPS es un reto al alcance de unos pocos. Crytek lo ha vuelto a conseguir. Crysis ya está aquí.
Por Álvaro Cristobal Alonso
| Publicado el día 20/01/2008 01:16
El mejor equipo para el mayor conflicto
Dentro del aspecto jugable, uno de los primeros detalles que más impresionan de Crysis es su altísima libertad jugable que, aunque toma ciertas ideas de Far Cry, ofrece una experiencia poco igualable en el género. Todo es gracias al equipo exclusivo que tiene nuestro protagonista durante las once misiones del juego (y que también tendrán los norcoreanos a partir de la segunda mitad del argumento), el denominado Nanotraje, una serie de artilugios y tecnologías futurista que podría rivalizar con las de cualquier película de ciencia ficción como Predator, Rambo o Alien.
Este sofisticado equipo cuenta con cuatro funciones claramente diferenciadas: la primera nos incrementa inconcebiblemente la fuerza permitiéndonos coger a los enemigos -o muchos de los elementos en el escenario- y lanzarlos como si fueran muñecos de trapo, o bien saltar a grandes alturas; la segunda habilidad es la supervelocidad, que no necesita demasiada explicación y que es realmente útil para escapar de difíciles situaciones o flanquear a nuestros enemigos para realizar ciertas estrategias; la tercera, en cambio, es la armadura y es la que suele estar activada por defecto, protegiéndonos de algunos ataques y haciéndonos más resistentes; por último, la cuarta y una de la más importantes, es el camuflaje termo-óptico, que nos permite ser casi invisibles durante unos breves segundos, pudiendo así acercarnos sigilosamente a los enemigos y matarles sin haberse percatado de nuestra presencia; o pasar de ellos directamente, aunque nos podrán detectar si estamos demasiado cerca.
No obstante utilizar algunas de las virtudes que nos proporciona este avanzado nanotraje tiene su coste en su propio tipo de energía por lo que hay que racionar correctamente para no tener ningún problema si estamos en medio de un difícil combate. Mientras que no estemos utilizando dicho atributo éste se irá recargando automáticamente y en algunos casos, como en el blindaje, podremos recargar también nuestra salud más rápidamente. Ésta además se recupera en unos pocos segundos tras cubrirnos del fuego enemigo, muy al estilo de muchos shooters actuales.
Aparte de esta gran libertad Nomad también cuenta durante su aventura con un total de nueve variadas armas, aunque sólo podemos llevar cuatro de ellas, lo que incrementa el componente táctico del juego. Podemos encontrar algunas tan comunes como las pistolas, los rifles de francotirador, los lanzamisiles, algunos tipos de rifles de asalto, múltiples granadas y explosivos, ciertos dardos tranquilizantes o demoledores; a otras más sofisticadas como las extrañas armas alienígenas, entre la que destaca especialmente la que congela la superficie.
De igual manera todas estas armas se pueden equipar con un gran número de accesorios para incrementar su precisión, disparo o daño, tales como silenciadores, miras de francotirador, lanzagranadas, punteros láser, linternas, etc. También cada arma cuenta con distintos tipos de disparo y munición, pudiendo así disparar a ráfaga, tiro a tiro, o bien con munición incendiaria. Las posibilidades de utilización de cada una de las armas, unida a la libertad jugable que nos brinda el nanotraje, hace que cada situación pueda ser diferente a la anterior y que podamos encaminarlas de cualquier forma imaginable.
Por si no fuera suficiente los múltiples escenarios del juego nos brindan la posibilidad de controlar a un alto número de vehículos, tanto terrestres como aéreos o acuáticos, muchos dotados con sus propias armas, pudiendo así ir hacia los enemigos con sus propios Quads o ciertas lanchas motoras, lanzarles un jeep que explote en sus narices, destrozar todo con alguno de los poderosos tanques, o ir desde el aire en uno de los versátiles helicópteros. Ciertas sensaciones en los mismos son impagables y el control en todos los casos es muy sencillo y divertido.