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¡Ray MK, te elijo a ti!
La otra parte que nos queda es la de combatir con robots, que bien parece tratarse de otro juego al cambiar tantísimo la estética y la perspectiva; pero es donde realmente se concentra la esencia del juego. Estos combates serán siempre de uno contra uno (quitando uno de los grandes alicientes de la versión de Gamecube que soportaba hasta cuatro jugadores) en tiempo real.
Como bien dice su nombre, los CR son totalmente personalizables. Todo el control de ellos se realiza mediante botones, moviéndonos con la cruceta y saltando con “B”, dejando el resto de botones para cuatro tipos de ataque diferentes. Por defecto, el botón “A” será nuestra arma principal, normalmente proyectiles de alta cadencia de disparo, contrastando con los que disparemos con los gatillos, que serán misiles o minas que infligen mayor cantidad de daño. Aunque, sin olvidar que estos robots son igualmente eficaces en el cuerpo a cuerpo, basta con pulsar “X” al encontrarnos cerca del rival. Incluso podremos transformar a nuestros robots potenciándolos gracias a la carga áurea que conseguiremos con la experiencia.
Hay un gran número de CR para elegir. Aunque al principio comenzamos únicamente con el Ray Mk 2, podemos acabar teniendo hasta 39, todos ellos muy diferenciados entre sí teniendo en cuenta que están agrupados en 13 familias con tres tipos de cada una. El CR elegido tendrá un gran papel a la hora del resultado del tipo de combate que vayamos a realizar, ya que no sólo sus características de fuerza, defensa y velocidad variarán, sino que también la manera de moverse, los saltos en el aire o bien los ataques aéreos determinarán si tenemos un robot defensivo, ofensivo, evasivo, etc. Todo esto mismo ocurre también con las armas, que varían ampliamente en la cadencia, capacidad de recarga, radio de acción u onda expansiva.
Todos estos combates se juegan en los llamados holoseos (coliseos robots), cada uno con sus muros característicos, trampas ocultas o plataformas móviles, que les aportan un mayor grado de estrategia. Claro que no siempre lucharemos en esos holoseos, ya que nos tendremos que enfrentar con temibles delincuentes que no dudarán en usar a los CR para atacar a los civiles indefensos y, gracias a una licencia policial que nos otorgarán por nuestra valía, podremos combatirlos.
Por supuesto, todos los CR que tengamos creados podremos usarlos contra un amigo o incluso a través de Internet gracias a la conexión Wi-Fi de Nintendo, que por cierto resulta bastante estable... siempre que nuestro rival no abandone.
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