Análisis
Copla a la muerte
Dark Souls es la resignación ante la muerte hecha videojuego.
Por Andrés Jiménez Cuenca
| Publicado el día 21/09/2012 09:44
El mapeado no es claramente diferenciado, ya que en cualquier momento podemos acceder a cualquier zona. Pero el propio juego se encarga de decirnos cuál es el camino más adecuado. ¿Cómo? Mediante derrotas y más derrotas. Entrar en una zona poco conveniente (cosa que nos pasará muchas veces durante la aventura) será correspondido con un enemigo que nos dé una paliza, y así tengamos que empezar desde el principio. Una y otra vez.
El argumento no es excesivamente complejo, de hecho apenas hay argumento. Sabemos que nuestro protagonista ya está muerto, y nuestro objetivo es revivir. Los múltiples NPCs del juego nos dirán qué es lo que debemos hacer, y en ocasiones se tomarán a cachondeo nuestras intenciones, pues ellos también saben cuál es la amenaza que nos espera. El progreso del personaje no es demasiado útil, por eso mismo. Subir de nivel y mejorar habilidades no es una solución para derrotar a los enemigos -en especial, los finales- es impensable si no realizamos el ataque adecuado, véase atacar por la espalda, contraatacar con el escudo, o esperar a un movimiento concreto para asestar un golpe potente. Dado que, por norma general los enemigos nos matan de dos o tres ataques, y recuperar salud conlleva 3 valiosos segundos, nuestra habilidad para el combate es fundamental. Lo cierto es que también es complicado aprovechar todas las posibilidades del juego hasta pasadas muchas horas de prueba-error o consulta de un manual. Las explicaciones en torno a la utilidad de algunos objetos o funcionamiento de ciertos comandos es inexistente, resultando más complicada la tarea si cabe.
La tenebrosa y oscura ambientación de Dark Souls se ve reforzada con el propio carácter derrotista de la aventura. Si ya de por sí es difícil asimilar a unos cuantos enemigos rasos, cada vez que nos encontramos con uno de los titánicos enemigos finales, la obra llega a su punto culmen. Gigantescos dragones, criaturas humanoides con armas acongojantes, gigantes diez veces más grandes... y todos ellos nos pueden hacer papilla en un abrir y cerrar de ojos. Lo más normal es que antes de derrotar a uno de ellos caigamos muchas, muchas veces, hasta encontrar su punto débil (o mirarlo en una guía), aunque sí es verdad que en muchas ocasiones el juego da pistas, implícitas o explícitas.
Dada la pésima adaptación es difícil, realmente difícil, hacerse con el control, que ya de por sí es exigente. La implementación por defecto al teclado es directamente injugable. Lo que toca hacer es intentar meter el mando de Xbox 360 en el teclado, algo complicado para quien no ha jugado antes a un juego de este calado. A menos que juguemos con un mando para PC, cuyos resultados tampoco son muy buenos excepto que sea el propio mando de Xbox 360. A esto hay que sumarle la configuración gráfica, que es prácticamente inexistente. Hasta hace poco no podía cambiarse la resolución. Gracias a un parche, actualmente permite cambiar hasta cuatro tipos de configuración de las resoluciones más pequeñas, lo cual puede ser una lacra para los que tengan una pantalla de alta definición. Dejando de lado estos aspectos, técnicamente es un juego mediocre-bueno para PC. Tiene un nivel de detalle escaso en muchas ocasiones y la optimización es regular. Pero se comporta bien y luce en condiciones, sin resultar feo a la vista, con unos modelados y animaciones excelentes.
Conclusión
Dark Souls no es un juego fácil de recomendar. Requiere mucha paciencia, quizá demasiada para los tiempos de quick time event y cobertura-en-cobertura que vivimos. Además la conversión al PC es... bueno, es como coger el juego de Xbox 360 y meterlo con calzador y lubricante en un PC. Sin embargo, hay que reconocer que tiene mucho mérito por su diseño de niveles y enemigos: supone un reto como los de antaño, es un juego largo y con mucha sustancia. Sólo pregúntese si está hecho para tu paladar.
Las pociones se recargan sólo cuando guardamos la partida en una hoguera.
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Allí también podemos subir nivel. Y hacer que todos los enemigos reaparezcan.
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El diseño de enemigos es excelente.
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Vas a matar a este dragón sin ningún QTE. Te lo juro.
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Hola, voy a reventarte mi maza en tu cabeza.
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