Análisis
¿Dónde habré puesto la cabeza?
Fred Neuman, un detective privado despierta una día con un cubo con su cerebro y sus ojos por cabeza. ¿Qué le han hecho? Entra y descúbrelo en esta divertida aventura.
Por Daniel Martín Martínez
| Publicado el día 16/12/2007 13:37
Como ya hemos dicho en la anterior página nuestra primera cabeza será el bote del líquido verde. Esta será la cabeza normal, y la que aparecerá en las secuencias de vídeo y demás escenas. A pesar de ser la primera y no tener que hacer nada para obtenerla (Fred no diría lo mismo, ya que tuvo que morir y ser decapitado para ello) también tendrá sus propias habilidades. En primer lugar nos proporciona una mayor defensa ante los ataques de nuestros enemigos, y también, mientras la llevemos puesto, iremos recuperando nuestra mermada salud. También nos permitirá volvernos invisibles durante un pequeño intervalo de tiempo, pudiendo así pasearnos por una corta zona sin ser avistados.
La cabeza más útil es la de zombie. Esta nos permitirá ingerir ciertos elementos y utilizarlos en nuestro favor. Y es que esta cabeza es verdaderamente flexible: utilizando la propia cabeza como recipiente podremos utilizar tales sustancias. Es con esta cualidad como seremos capaces, por ejemplo, de beber agua para después expulsarla y apagar un fuego, o todo lo contrario, ingerir gasolina para así crear un incendio. Incluso podremos utilizar la cabeza como una especie de globo e ir planeando por el escenario, tras ingerir helio de algunos aparatos de aire acondiciona destrozados. Como veis, la cantidad de opciones es increíble, cada una más divertida - ver como mientras va tragando agua la cabeza va hinchándose como si de un globo se tratara es verdaderamente desternillante - .
Otra más es la cabeza de piedra. Esta nos otorga una fuerza mayor, así como más peso. En efecto, el físico del personaje es totalmente reemplazado por uno más musculoso y grande. Aparte de dañar más a nuestros enemigos, esta cabeza también juega un papel fundamental en la resolución de los puzzles: nos permite andar bajo el agua. Aunque no parezca muy útil, en realidad es esencial para la aventura. Si caemos al agua con otra cabeza puesta, nuestra salud mermará y podremos morir (pobre Fred, ¿morir otra vez?). Además, también podremos aprovecharmos de nuestro físico demoledor para destruir ciertas paredes y acceder a nuevas zonas.
También existen otras cabezas menos útiles como es la de esqueleto, que tan solo nos permite lanzar huesos y así atacar a distancia. Y otras que sólo podrán utilizarse en momentos puntuales de la aventura. Por ejemplo, la cabeza hippie (o como queramos llamarla), que en ciertas ocasiones podremos usarla y disminuir así nuestro tamaño al de una rata y acceder a nuevas zonas (cruzar un puente destrozado utilizando nuestro nuevo tamaño es solo una de las posibilidades).
Hay un total de nueve cabezas que podremos usar a nuestro antojo. Hemos desvelado hasta cuatro de ellas (las cabezas que sólo se pueden utilizar en momentos puntuales no entran en este repertorio); preferimos que las demás sean desveladas por el propio usuario. Pero os aseguramos que hay algunas que son bastante originales y que nos provocarán alguna sonrisa. Un buen ejemplo es la de la tercera imagen de esta página. ¿Qué tipo de cabeza es esa?
Y por si fuera poco, podremos aumentar de nivel a cada una de las nueve que hay. Estas mejoras suponen nuevas habilidades, no muy útiles, para que mentir, pero que bien aumentan la duración del juego, ya de por sí bastante larga.
Con esta cabeza podremos absorber ciertas sustancias y después utilizarlas a nuestro antojo
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Con ésta seremos bastante más pesados y fuertes, hasta nos hundiremos en el agua
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¿Y esta? ¿Qué hará?
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