Los detalles que hacen que los escenarios del juego sean de lo más increible visto en un juego de lucha no terminan en la interactividad. Cada escenario es considerablemente grande y tienen distintos niveles. Podemos empujar a nuestro rival a través de un barranco, tirarle de un puente o hacerle caer por unas escaleras, provocando que el combate continúe en una nueva zona del decorado. La mansión de DOATEC es posiblemente el mejor ejemplo de todo esto, pero la verdad es que prácticamente todos los escenarios son buenos para comprobar hasta donde podemos llegar. Al margen de esto, cada decorado tiene decenas de detalles por comprobar, aunque inicialmente puedan parecer insulsos. Un buen ejemplo lo tenemos en el ring DWA, que pese a ser una arena pequeña, cuenta con público realizado en 3D, y cada uno de los asistentes hace una cosa distinta, como saltar, animar o sujetar un cartel. Otro curioso detalle es que hay dos escenarios "personalizables", el ring y la puerta del casino, que tienen rótulos electrónicos en los cuales podremos leer nuestro lema de Xbox Live.
Para terminar de hablar de la parte visual, no podemos ignorar las diferentes secuencias de vídeo que adornan la historia del juego. Las hay de dos tipos, las que están hechas con el motor del juego, y las FMV pregrabadas. Las secuencias hechas con el motor del juego son las que podemos ver durante el transcurso del modo historia, y son de calidad más que suficiente como para que no echemos de menos las FMV. Por desgracia, sólo pueden verse jugando el modo historia, no se pueden ver fuera del juego. Las FMV son las que salen en los finales de cada uno de los personajes, son de mayor calidad que las hechas con el motor del juego, pero tienen la contrapartida en que en esos vídeos, los personajes llevan siempre su traje predeterminado. Estos vídeos pueden verse fuera del juego, en la opción "Movie Theater".
La parte sonora también ha sido bastante trabajada aunque sus resultados no son tan sorprendentes como la parte visual. La banda sonora es posiblemente un aspecto que pase desapercibido para muchos jugadores, y no por ser mala, sino porque en un juego de estas características pocos son los que reparan en ella. Cada personaje tiene su propio tema característico, la mayoría apuestan por un estilo cañero. Mención especial merecen los dos temas de Aerosmith incluidos en el juego, que podemos escuchar durante la intro y durante el final de Helena.
Una buena noticia para los más aficionados al género es que todas las voces de los personajes están en japonés, con los correspondientes subtítulos al castellano. Una opción interesante es la de poder utilizar la voz de cualquiera de los luchadores como voz de sistema, esto es, la voz que dice aquello de "Ready... Fight" o "Winner". Las voces de sistema son todas en inglés, así que es posible que la voz de nuestro personaje favorito suene distinta a como suena durante el juego.
Conclusiones
Tanto la saga Dead or Alive, como el género de la lucha en general, no ha podido empezar de mejor manera en la nueva generación. A pesar de ser un título exigente, es un juego muy desafiante en el que destaca su jugabilidad tan precisa y el gran dinamismo de sus combates, y todo ello con una ingente cantidad de modos de juego, tanto offline como online, que aseguran muchísimas horas de juego y una durabilidad envidiable.
Aunque se trata del primer juego de lucha de la nueva generación y aún no tenemos con quien comparar, podemos vaticinar que Dead or Alive 4 será un rival muy difícil de batir por la competencia. Todo un juegazo que no puede decepcionar a casi nadie, sea o no fan de la saga Dead or Alive.