Análisis
De la pechonalidad a la personalidad
El género de la lucha llegó a la "Next-Gen" de la mano del irreverente Tomonobu Itagaki y su equipo del Team Ninja. Las luchadoras de DOA capitanean un juego muy difícil pero innegablemente divertido.
Por David García Abril
| Publicado el día 18/05/2008 00:26
Quita la música, que quiero oír los efectos
Un salto de generación no sólo implica un aumento de calidad de gráficos. El apartado sonoro también responde a cuestiones tecnológicas que los desarrolladores deben acatar para seguir evolucionando. No obstante, al contrario que ha pasado tradicionalmente con los gráficos, el elemento normalmente principal de todo apartado sonoro, es decir, la música, se ha apoyado siempre más en el talento de los compositores más que en las virguerías técnicas. De poco sirve la calidad de los samples de audio o incluso contar con instrumentos reales si después las partituras no están a la altura. Y esto es algo de lo que peca en demasía Dead or Alive 4.
Es cierto que esta saga tampoco ha destacado especialmente en el apartado musical como sí lo han conseguido series como Soul Calibur, pero aun así mantenían un nivel bastante notable con algunos temas dignos de mención e incluso admiración. Valgan como ejemplo Blazed Up Melpomene, You Are Under My Control o Hitohira ~Reminiscent of ketsui no toki~, los temas de Helena, Tina y Kasumi respectivamente en Dead or Alive 2. Además cabe reseñar la utilización bastante acertada de temas del grupo Aerosmith, del cual Itagaki es fan acérrimo, como Dream On del disco debut del grupo de 1973, usado con grandes resultados en la excelente intro de Dead or Alive: Ultimate.
En el caso de la BSO de DOA4 lo cierto es que los compositores del Team Ninja se han mostrado menos inspirados que nunca. La inmensa mayoría de los temas, aunque no se vuelven estridentes, pasan totalmente desapercibidos o se vuelven algo pesados (sobre todo si se escuchan aparte, aunque esto ya es sacando la música de contexto), y los que llegan a llamar la atención de manera positiva son tan escasos que los dedos de una mano sobran para contarlos. Peor aún, muchos de ellos sólo llegan a destacar por algún fragmento en concreto y poco más.
De temas que realmente se salven del todo de la quema son Purity, Shade y Solitary Desperation, respectivamente los temas correspondientes a Kasumi, Ayane y Helena. También está ahí el antes mencionado Blazed Up Melpomene, aunque sólo suena en dos combates muy concretos del modo historia, y MJOLNIR, el remix del tema principal de la saga Halo, acompañando a la Spartan-458. Sin olvidarnos de los dos temas de Aerosmith para el juego, ambos sacados del álbum de 1993 Get a Grip: Eat the Rich, el cual suena en la larga pero escueta intro, y Amazing, que hace lo propio con el final de Helena y los créditos. Todo lo demás es altamente olvidable, lo cual es una pena.
A pesar de ello, el apartado sonoro consigue redimirse en buena medida con los efectos de sonido, cuya recreación deja sorprendido por su realismo y contundencia, muy especialmente a través de equipos 5.1. Sin duda un elemento que añade más intensidad a los combates, a pesar de que un número bastante elevado de ellos son reciclados de entregas anteriores.
Lo mismo puede decirse de las voces de personajes en japonés (salvo la Spartan-458 que habla en inglés), cuyo casting cuenta en sus filas con actores famosos en Japón por participar en series de anime. Aquí en España poca gente los reconocerá, pero los aficionados al anime en versión original sin duda agradecerán la aparición de nombres como Hideyuki Hori, Houko Kuwashima, Wakana Yamazaki o Yui Horie. Lógicamente en este juego no tienen oportunidad de lucirse, ya que el guión no da para más, pero hacen un gran trabajo definiendo la personalidad de los personajes y dotándoles de un mayor carisma. Amén de que demuestran una vez más lo bien que se le da a los japos esto de pegar gritos y alaridos sobreactuados que tanto gustan en este tipo de producciones.
En la parte sonora, concretamente la parte musical, es donde DOA4 ha salido peor parado
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Aun sin ser un referente, los DOA anteriores tenían una BSO notable, pero eso no se ha repetido aquí
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Temas como el de Kasumi se salvan de la quema, pero son tremendamente escasos
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El impacto y la contundencia de los efectos sonoros ayuda mucho a dar mayor viveza a los combates
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Los actores de doblaje hacen un gran trabajo dando personalidad a los luchadores con sus voces
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