Las voces se han mantenido en inglés, aunque poseen en su mayoría una buena calidad. Hay que decir que la voz de Jack Slate no es la misma que la del primer juego (donde el actor Chris Bruno, co-protagonista de la conocida serie de TV
La Zona Muerta, se encargó de doblar a Jack), siendo el encargado de doblar a nuestro protagonista en esta segunda entrega el conocido Steve Blum, conocido por poner la voz a Vincent Valentine en
Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII, entre otros muchos videojuegos. Como dato curioso, hay que decir que su nombre no aparece en los créditos finales del juego (da que pensar mal, la verdad). Los efectos sonoros como disparos, cristales rotos y demás, suenan de forma convincente, destacando los disparos, que suenan con contundencia.
JUGABILIDAD
A la pregunta
"¿De que va el juego este?", nuestra más rápida respuesta sería
"Pues de un tío que se supone que es poli, y tienes que ir dando saltos y disparando". Porque realmente es eso, un juego de acción totalmente arcade, exento de puzzles, aventura, minijuegos o infiltración, donde lo único que tenemos que hacer es matar a toda persona que se nos ponga por delante, despreocupándonos de cualquier otra cosa que no sea mantenernos con vida y quedarnos sin munición (cosa que rara vez pasa). El control de Jack es practicamente el mismo que en la primera parte, por lo que todos los que jugaron a aquel, podrán ponerse a los mandos de esta secuela y dominar el asunto de inmediato.
Manejamos a Jack con el
joystick izquierdo, y con el derecho controlamos la cámara. Para disparar pulsamos

, previamente fijando enemigos con el

. Para efectuar los saltos pulsamos

, manteniéndolo pulsado para activar el tiempo bala, siempre y cuando tengamos adrenalina suficiente acumulada para hacerlo (que se rellena poco a poco automaticamente, o matando a enemigos). Con el botón

podemos hacer varias cosas como rodar por el suelo, o desarmar a los enemigos que tengamos cerca (hay un total de 28 tipos desarmes, a cada cual más bruto y sangriento). El botón

lo usamos para subirnos a salientes y también para agarrar a enemigos y usarlos como escudos humanos. Para agacharnos usamos el

y para solicitar la ayuda de Shadow, el botón

. Para pegarnos a la pared al más puro estilo Solid Snake, usamos el

, moviendo el
joystick izquierdo para asomar la cabeza por las esquinas. Finalmente, la cruceta digital la usamos para cambiar el armamento (

y

para cambiar los explosivos, y

y

para cambiar el arma). En las zonas donde tengamos que pelear cuerpo a cuerpo, los botones

y

serán puñetazo y patada respectivamente, y

para bloquear, aunque podemos seguir solicitando la ayuda de Shadow pulsando

. Como veis, salvo algunos pequeños cambios, el control es el mismo que en el primer juego.
Nuestro objetivo es superar los ocho capítulos que componen el juego (siete menos que en la primera parte, señores), siguiendo la trama del mismo, matando a todos los enemigos que aparezcan en pantalla, y enfrentándonos al jefe final de turno ubicado al final de cada uno de los capítulos. Así de sencillo, así de simple. Al principio de cada capítulo, podemos ver un vídeo donde se nos explica el desarrollo del argumento (si es que le importa a alguien), y al terminar, rápidamente entramos en acción desenfundando nuestras armas y repartiendo plomo. Todo el juego se desarrolla de igual forma, lo cual no negamos que al principio resulta atractivo, pero a la larga acaba por resultar muy pesado y repetitivo, debido al constante acoso por parte de los enemigos, aparte de su estúpidez artificial (decir que poseen I.A. es decirles un piropo). Si bien es cierto que al principio eso de saltar por todos lados esquivando las balas mientras nosotros regalamos las nuestras resulta toda una "flipada", acabaremos hartos de estar tanto tiempo volando por los aires (y conforme avancemos, hasta nos entrarán ganas de reir, ya que Jack es capaz de saltar desde alturas inverosímiles sin partirse el cráneo al tocar el suelo). Lo mismo pasa con los distintos tipos de desarmes con los que cuenta Jack para arrebatar las armas a sus enemigos, que hay un total de 28 diferentes, pero sólo nos sorprenderán al principio, y después de verlos una treintena de veces, hasta nos dará pereza el visionarlos.