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Devil May Cry 3: Dante's Awakening
El despertar de Dante
En todos los sentidos
Allá por fin del año 2001, Capcom revolucionaba por completo el tan explotado género de aventuras de acción con una propuesta bajo el nombre de Devil May Cry. El juego nos metía en el papel de Dante Sparda, un atípico personaje chulo y con aires de superioridad, que con el control de una espada y un par de pistolas, se ganaba la vida mandando al Inframundo a legiones de demonios. Concretando sobre el juego, a lo largo y ancho de un extenso castillo abandonado (durante la mayor parte del mismo debíamos hacer uso de sus increíbles habilidades y poderes sobrehumanos con distintas armas de fuego y demoníacas). Lejos de convertirse en un "machacabotones" más, cada combate tenía que ser tratado hábilmente combinando sus distintos poderes, mientras intentábamos resolver los misterios que rodeaban a ese lugar sobre la historia de su padre, Sparda, demonio que se pasó al bando humano 2.000 años atrás, "ganándose" multitud de enemigos (entre ellos Mundus, Príncipe de las Tinieblas, y máximo enemigo del juego). La presencia de inteligentes puzzles y otras posibilidades, como la compra de habilidades mediante gemas que dejaban los enemigos al caer derrotados, hicieron de Devil May Cry una obra maestra en el mundo de la acción.
Algo más de un año más tarde, su segunda parte salía a la luz, y aunque no resultaba ser un mal juego, dejaba por los suelos toda la grandiosidad que ofreció la primera entrega anteriormente, debido a unos combates carentes de profundidad, un argumento absurdo, y otros defectos, como un protagonista que pasaba a ser "soso" y sin carisma, que hicieron que el juego supusiera una decepción.
Ahora, dos años después, Devil May Cry 3 llega a las tiendas dispuesto a demostrar que la sombra de la segunda parte no fue más que un espejismo, y que Dante puede dar mucho que hablar, y de muy buenas maneras. Vayamos a ver si es cierto.
No es nada personal
El argumento sirve de prólogo a la saga, y su eje gira en torno al duelo fraternal que se mantiene entre Dante y Vergil, hermanos gemelos pero con distintas ideas para llevar a cabo con respecto al legado de su padre Sparda.
El juego comienza con la visita a la agencia -sin título todavía- de nuestro héroe Dante, de un hombre de extraño aspecto, que le propone encontrarse con su hermano Vergil, el cual desea su amuleto, para así usarlo junto con el suyo y romper el sello que mantiene sellado (valga la redundancia) el mundo de los demonios. El misterioso hombre se llama Arkham, y es un secuaz de Vergil, especialista en artes ocultas. El otro personaje que tendrá su papel en la historia será una joven llamada Lady, que anhela matar a todo demonio que se le cruce por delante. ¿Sus motivos? Ya los averiguaréis.
El argumento, aunque sea el más elaborado de las tres partes, se hace bastante previsible, aunque no deja de hacerse interesante. Se comprobará la historia en las secuencias (en su mayor parte realizadas con el propio motor del juego) de inicio y fin de misión. Si algo hay que destacar especialmente de ellas es el tinte excesivamente "surrealista" de determinadas escenas, aunque es cuestión de gustos que gusten o no.
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