Análisis
Devils Never Cry
La esperada cuarta entrega de Devil May Cry ya ha desembarcado en el mercado español; descubre todos los detalles de la aventura en el interior
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 13/02/2008 19:54
Como armas Nero dispone de una espada y un gran revólver: Red Queen y Blue Rose respectivamente. La primera es una espada mecánica en cuya empuñadura lleva una especie de acelerador que hace que escupa fuego por su filo y desencadene unos ataques más contundentes. Blue Rose por su parte es simplemente un revólver de gran calibre con el que adquiriendo diferentes habilidades podremos llegar a combinarlo con la fuerza de nuestro brazo demoníaco en una combinación mortífera. Tal como Dante posee el Devil Trigger -es decir, su transformación a demonio-, Nero también posee uno; este lo empezamos a usar tras llegar a controlar a Yamato, la espada de Virgilio, sin embargo Nero no se transforma en demonio si no que al desatar este poder un aura de un demonio que recuerda a Nero Angelo se pone tras él haciendo que sus habilidades lleguen a su punto máximo. El que Nero pueda controlar a Yamato así como diversos comentarios que surgen a lo largo de la historia han dado lugar a muchos rumores en los que incluso se ha llegado a decir que Nero podría ser el hijo de Virgilio; desgraciadamente la historia no desvela nada sobre el pasado de Nero, son cuestiones que se dejan totalmente en el aire.
No es un ningún secreto que Dante es un personaje controlable dentro del juego y por ello vamos a pasar a comentar sus armas y habilidades. Para empezar el pequeño de los Sparda sigue portando su espada Rebellion y sus famosas pistolas Ébano y Marfil. Sin embargo su estilo de lucha ha cambiado, se ha expandido con un catalogo de técnicas superior al de las tres entregas anteriores. Como muchos recordaréis en Devil May Cry 3 podíamos elegir un estilo de lucha, bien pues aquí tenemos disponibles esos cuatro estilos y además podemos cambiarlos en cualquier momento. Dichos estilos son los siguientes: Trickster, con el que realizamos combinaciones de ataques dónde prima la velocidad. Swordmaster, como su nombre indica este estilo está enfocado a las armas de corto alcance, es decir, al uso de la espada; aquí explotaremos al máximo nuestras habilidades con Rebellion. Gunslinger, el tercer estilo y destinado principalmente a las armas de fuego; ideal para los combates a larga distancia. Por último tenemos el Royalguard con el que aprovecharnos el bloqueo de los ataques del enemigo para utilizar contundentes contrataques.
Pero esto no se queda aquí, en el período de tiempo que controlamos a Dante vamos descubriendo nuevas armas a cada cual más espectacular. Por una parte tenemos el Gilgamesh, un arma que recuerda a los guanteletes Ifrit del primer Devil May Cry y que combinados con el estilo Swordmaster harán las delicias de todos en los combates cuerpo a cuerpo. También tenemos a Pandora, un maletín del que salen distintas armas como un Bazooka o una Ballesta cada vez que atacamos. Por último está Lucifer, una espada que es capaz de crear miles de copias de sí misma que se clavan en nuestros enemigos explotando pasado un tiempo; un arma tan espectacular como mortífera.
Una vez hayamos controlado a Nero y a Dante nos damos cuenta de que el último es bastante más contundente en sus ataques siendo más sencillo acabar con los enemigos. Sin embargo también es cierto que Nero es mucho más fácil de utilizar, en parte por el Devil Bringer, y más sencillo en el encadenamiento de golpes. Dante se convierte así en un personaje al que es mucho más complicado de utilizar pero que si llegamos a hacerlo le resta bastante dificultad a los enfrentamientos.
Como ya hemos comentado el desarrollo sigue siendo básicamente el mismo que ha definido a la saga: ir acabando con todos los monstruos que se interpongan en nuestro camino para llegar al final del nivel con un enfrentamiento a un enemigo poderoso o de grandes dimensiones. Un sistema que ha sido acusado por muchos de monótono en el cual se intenta evitar esto con diferentes fases como sencillos puzzles y algún que otro toque de plataformas. Sin embargo, Devil May Cry 4 es ante todo un título de acción en el que priman los combates.