Kim Possible, para los que no lo sepan, es una serie de dibujos animados de Disney que actualmente se emite en nuestro país a través de televisión digital. El nombre de esta serie es también el nombre de su protagonista, de la que hablaremos enseguida. Claro está que no podía faltar su equivalente videojueguil.
El primer título de
Kim Possible, también para Gameboy Advance, apareció hace casi un año con unos resultados un tanto discutibles. El juego consistía en un plataformas, pero mucho más orientado al beat'em up. Pero ahora Disney decide volver a intentarlo con esta segunda parte, desarrollada por A2M, y con unos resultados mucho más espectaculares. Sin duda, los fans no tendrán queja alguna.
¿Pero quién es Kim Possible? Es, en apariencia, una chica normal y corriente, que todos los días va al instituto, es animadora y, cuando le sobra algo de tiempo, intenta salir con chicos. Nada extraño, de no ser porque además también se dedica a salvar el mundo de los villanos que intentan dominarlo, todos ellos viejos conocidos para ella.
Para ello cuenta con la ayuda de Ron Stoppable (o Ron Imparable, tal como se llama en el doblaje al castellano), su compañero de fatigas, pero que a la larga sólo tiene una presencia puramente simbólica, pues al final siempre es Kim quien termina resolviéndolo todo. Su otro compañero, Wade, es su "contacto", que le pasa información útil a través del Kimcomunicador, un genial aparato que hace las veces de teléfono móvil, ordenador, PDA y casi cualquier cosa imaginable.
Así que ya podemos hacernos una idea de la clase de vida que lleva Kim. Por fortuna para nosotros, en el videojuego "sólo" tendremos que preocuparnos de la parte de salvar al mundo. El desarrollo es el de un plataformas en el que tendremos que repartir unos cuantos mamporros a todos los que se nos pongan por delante. A diferencia de la primera entrega, la lucha no es tan importante, perdiendo su componente beat'em up y favoreciendo más las plataformas.
Pronto nos daremos cuenta de que, al igual que en la serie, Kim es toda una atleta. Las acrobacias son su especialidad, ya sea para saltar, para pelear, o para ambas cosas al mismo tiempo. A ello hay que añadirle su gran solvencia a la hora de rebotar en las paredes, dar volteretas, agarrarse a cualquier elemento del decorado o usar algunos de sus gadgets. Al fin y al cabo, ella presume de que no hay nada que no pueda hacer. Lo cual está genial, porque como decíamos antes, las plataformas cobran una gran importancia y los escenarios están pensados para hacer uso de todas sus habilidades.
Aún así, durante el juego notaremos que no podemos alcanzar todos los puntos de los mapeados. Y es que están hechos de forma que haya muchas formas posibles de avanzar, a través de la enorme cantidad de plataformas que hay a distintas alturas del mismo escenario. Los mapas son enormes y esconden multitud de secretos que difícilmente conseguiremos a la primera. Es por eso por lo que habrá que volver a fases ya superadas para poder exprimirlas usando habilidades que antes no teníamos.