Análisis
El mejor remedio para la crisis hipotecaria
Square Enix y Nintendo se alían para traernos este particular cross-over que pondrá a prueba nuestro instinto de tiburón de las finanzas.
Por Juan Palma
| Publicado el día 27/01/2012 09:33
Sorprendentemente también se incluye un modo online, algo no demasiado común en este tipo de party games que suelen apostar más por el juego local. Aunque es de agradecer que se incluya la mayor cantidad de modos posibles, este online no resulta muy diferente del modo para un jugador, ya que en cualquier caso nos obliga a esperar a nuestro turno y mientras no llega ese momento el juego se hace más largo. De este modo sólo interviene durante una cuarta parte del tiempo, mientras que el resto del tiempo solo somos espectadores. Definitivamente, en local es mucho más divertido.
Además de por su caracter multijugador, Distrito Fortuna puede ofrecer muchas horas de juego gracias a todo el contenido que tiene. Posee veintiseis personajes diferentes (aunque también se puede jugar con Miis) y tres tours con seis tableros cada uno: uno de temática Dragon Quest, otro de temática Super Mario y otro especial. Es una cantidad nada despreciable de tableros y las diferencias entre unos y otros no son sólo visuales; también ofrecen elementos únicos como casillas especiales, teletransportes y otras sorpresas que garantizan una gran variedad y que no haya sitio para el aburrimiento.
Gráficamente es un juego resultón y sencillo. Aunque cada tablero está inspirado en escenarios de Dragon Quest y en la serie Super Mario, en realidad solo son fondos para ambientar, mientras que casillas en sí flotan en el aire. En este sentido es diferente a los Mario Party, en el que los escenarios sí que interactuan con los jugadores. Pero a pesar de la irrelevancia de los escenarios, ofrece una gran variedad y animan bastante el tablero, aunque no tengan ocasión de lucirse y mucho menos de poner a prueba las posibilidades de Wii.
El apartado sonoro sigue la misma línea de ofrecer variedad inspirada en las dos series que se cruzan en en este juego. Cada tablero tiene su propio tema, extraído, como no podía ser de otra forma, de sus videojuegos de origen. No se queda ahí la cosa, porque cada submenú, como por ejemplo el de la compra de acciones, también posee temas propios ya conocidos y adaptados para la ocasión.
Conclusiones
Distrito Fortuna es una grata sorpresa, al menos para nosotros los europeos, que hasta ahora no habíamos conocido este concepto de juego que lleva años triunfando en Japón. Es un juego muy completo y con un desarrollo profundo, pero al mismo tiempo muy sencillo de jugar y fácil de comprender. Y aunque su concepto sea muy diferente al de Mario Party, es un party game en toda regla y resulta un juego ideal para quienes les guste el juego de tablero de Nintendo, pero ya estén un poco cansados de él y busquen algo diferente. Eso sí, al ser por turnos está especialmente indicado para el multijugador local, de lo contrario seremos espectadores durante las tres cuartas partes del tiempo.