Análisis
No te vayas por las ramas y recoge esos plátanos
Nintendo ha conseguido "remakear" un gran juego de plataformas, algo difícil, pero que engancha.
Por Álvaro Morillas Correa
| Publicado el día 23/08/2003 19:27
En el año 1994 Nintendo y Rare se unieron para crear este plataformas que revolucionó gráficamente el género, y que dio un aire fresco a la Super Nintendo en una época en la que Mega Drive y sus ampliaciones pegaban fuerte, y la nueva consola de Sony estaba a punto de salir al mercado (para los despistados, PlayStation). Lo que verdaderamente fue una sorpresa en el mercado fue el estilo gráfico implantado con este juego. Rare lo que hizo fue prerenderizar en 3D a los personajes, objetos, enemigos y escenarios, pasarlos a 2D bajándoles la calidad de color y colocándolos en el juego con sus respectivas animaciones. El aspecto gráfico sorprendió en su día debido a su gran colorido y a lo diferente que resultaba respecto a otros juegos en 2D puro.
La conversión a Game Boy Advance ha sido en general bastante correcta en este sentido. Gráficamente el título conserva gran parte de su calidad, pero no nos engañemos, hoy en día este aspecto no sorprende tanto, habiendo ya visto en GBA títulos en unos 3D prácticamente puros. Además, las paletas de colores han sido adaptadas al menor contraste y resolución de la pantalla de una GBA, conservando el feeling de Super Nintendo, todo hay que decirlo. Incluso se han añadido algunos pequeños elementos y efectos gráficos gracias al hardware de GBA, pero no han sido en general cosas muy importantes. Pero a pesar de todo esto, el que pueda, debería jugar a este título en una Super Nintendo original y en una tele bien grande. Sin duda podrá apreciar que el original se ve mucho mejor. De todas formas hay que tener en cuenta que la GBA sigue siendo una portátil. No podremos jugar con una Super Nintendo cuando estemos sentados plácidamente en el baño.
Pero vayamos a lo más importante, que es la jugabilidad. En la mayoría de las fases realizamos el recorrido llevando a Donkey Kong o a Diddy Kong. Saltaremos con el botón A y rodaremos y/o correremos con el B. Cuando llevemos a los dos personajes podremos intercambiarlos con el botón L en cualquier momento. Cuando maten a un personaje, si llevamos al otro de acompañante podremos seguir con él. Si vamos sólos, tendremos que recomenzar la fase, desde el principio, o desde un punto de guardado que suele haber hacia la mitad de cada fase. Es un manejo sencillo en general, pero requiere de una experiencia y un control exquisitos en ciertas fases, donde hay que temporizar muy mucho cuándo se pulsan cada uno de los botones para sortear a los enemigos o neutralizarlos. No hace falta decir que la respuesta a los botones es excelente y que no hay ninguna queja en ese sentido.
El modo principal de juego es avanzar linealmente por todas las fases completándolas, para llegar al final y conseguir vencer a King K. Rool, que es el personaje que ha robado todos los plátanos a Donkey Kong y que ha interrumpido su siesta, cosa que suele cabrear bastante a los monos. Hay que resaltar la linealidad del modo principal, ya que una vez que uno se queda enganchado en una fase debido a su dificultad (créeme que en alguna te quedarás) no habrá manera de seguir avanzando que volver a intentarlo una y mil veces. Afortunadamente tendremos los puntos de guardado a mitad de fase, y que cuando se nos acaban las vidas podemos continuar igual que si no se hubieran acabado.
Existen mini-juegos que pueden amenizar esos desesperados intentos de superar una fase rebelde. Puedes ir a la casa de Candy Kong a marcarte unos bailes al estilo de Dance Dance Revolution, por ejemplo. Hay que decir que este mini-juego no está muy depurado sobre todo en cuanto al sonido y su coordinación con la pulsación de botones. Hay veces que los efectos estorban más que ayudan a la hora de seguir el ritmo, y tampoco se puede decir que los pasos de baile vayan muy coordinados con la música. Otro ejemplo de mini-juego es el de la pesca con Funky Kong, que trata de intentar pescar cuantos más peces mejor y resulta sencillo, pero divertido. Ambos mini-juegos son accesibles desde el principio en el menú principal, en la opción Extras.
También existe un modo adicional al principal, el "Ataque DK", que consiste en completar todos los escenarios que ya hayas jugado en un tiempo límite de 1 minuto. Tendremos disponibles items para ampliar el tiempo durante el recorrido, y al final nos darán una serie de puntos según el tiempo que nos sobre, los objetos que hayamos conseguido y los enemigos que hayamos neutralizado. Según los puntos que nos den conseguiremos una calificación: A, B o C.
Los protas agarrados a una liana
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Aquí vemos unos barriles explosivos que nos ayudarán a desplazarnos en algunas fases
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Aquí podemos apreciar la belleza de la selva
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¡Oh, no! Me han robado mis bananas
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El mini-juego de pesca de Funky Kong
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