Deberemos devanarnos la cabeza para encontrar algunos de los atajos o habitaciones de bonus del juego, en lo que se convertiría en una obsesiva recolección de objetos en el devenir de la saga, incluso en posteriores títulos de Rare como los Banjo Kazooie.
Además podremos recoger barriles marcados con el símbolo DK, que nos devolverá a nuestro compañero, en caso de haberlo perdido, barriles que salvarán nuestros progresos a mitad de fase, barriles móviles en los que entraremos y deberemos calcular la trayectoria para dispararnos hacia otros barriles o hacia el suelo, a veces evitando la presencia de enemigos, barriles de TNT que podremos lanzar para que exploten contra enemigos, barriles de fuel, que servirán para mantener en marcha la plataforma mecánica sobre la que nos desplazaremos en algunas fases, todos estos barriles son un guiño al Donkey Kong original.
Las fases del título son bastante variadas, tendremos fases marinas, en las que deberemos nadar evitando el contacto con la fauna submarina, fases de vagonetas en minas, donde deberemos emular a Indiana Jones, saltando, cambiando de raíl, y recogiendo ítems a toda pastilla, fases en cavernas donde deberemos ir activando interruptores para iluminar el camino, fases en factorías, escenarios nevados, en la profundidad de la jungla, incluso con atardeceres y anocheceres, antiguos templos abandonadas, poblados en los árboles de antiguas civilizaciones, creando un título con una personalidad bastante definida.
Los enfrentamientos contra los jefes finales son bastante sencillos, con unas rutinas de ataque bastante limitadas, el hecho de que se repita su presencia es uno de los lunares del juego. Rare no conseguiría hasta la tercera entrega crear a unos jefes vistosos y desafiantes, siendo uno de los puntos débiles de la saga.
Los enemigos comunes del juego van desde los Kremlings más básicos, a enormes y acorazados Kremlings, Gnawty, molestas ardillas, buitres que nos lanzarán proyectiles, estrellas de mar que recorrerán toda la pantalla, abejas, pequeños cocodrilos, croctopus, pirañas, que otorgan gran variedad al juego, aunque quizás no gocen del mismo carisma de los enemigos de Mario.
Se trata de un título bastante completo a nivel jugable, aunque carece de la magia de la saga Mario, y quizás sea excesivamente lineal, algo que mejoraría con las sucesivas entregas, al igual que el número de secretos a encontrar, los diferentes tipos de barriles, nuevos compañeros, mayor diversidad de fases, con carreras, fases que combinan tierra con agua, etc.
Pasemos a hablar del apartado que más famoso hizo a este título, la espectacular técnica ACM.