Hemos mencionado de pasada que los primeros niveles del título incluyen numerosos tutoriales. Estas sesiones de entrenamiento vienen antecedidas por unos diálogos con Cranky gracias a unos sencillos modelos 3D, y aderezados con unos minijuegos que inciden sobre diversas mecánicas básicas de juego. Una vez superados podremos encontrarlos por separado en el menú principal de juego, además de que su estructuración es más precisa y lógica que la de King of Swing.
Disponemos de pruebas sencillas como Trepa Trepa, una carrera vertiginosa en vertical hacia la cima, donde competiremos contra Diddy. En Leña al Mono debemos mostrar nuestra coordinación con los saltos para esquivar unos troncos que tratarán de golpearnos. Cada madero esquivado suma puntos a nuestra cuenta, y es que disponemos de unos mínimos a alcanzar. La coordinación y precisión a la hora de movernos mediante nuestros brazos resulta vital, y deberemos practicarla con un minijuego llamado Manos de Mono que nos presenta un plano ampliado de Donkey, y una mecánica en la que debemos capturar la mayor cantidad de plátanos posible, tratando de hacer malabares con el plátano multicolor, que va ofreciendo puntuaciones crecientes.
Los minijuegos no concluyen con estos tutoriales, ya que las fases de bonus nos proponen retos como capturar la mayor cantidad de plátanos posible con el barril otorgado por sorteo, que variará en tamaño. Cranky además nos explicará la funcionalidad de diversos elementos de la jugabilidad. Obtener una vida extra cada cien plátanos, acceder a la Fiebre Platanera, mediante la recolección de 100 gemas, y activándola en la pantalla táctil, al pulsar sobre la estrella, lo que nos permite volar para superar zonas o acceder a objetos inalcanzables de otra forma. Esta habilidad de volar protagoniza un minijuego, y además nos garantiza invulnerabilidad temporal. La presencia de recolectables como monedas plátano, las clásicas y esquivas monedas DK, además de los barriles de petróleo, implicarán peinar una y otra vez los escenarios para conseguir el 100% del juego, una obsesión que conocerán muy bien los fans de la serie Donkey Kong Country, y que en esta ocasión se ha visto potenciada por el sistema de habilidades que nos obligará a revisitar niveles ya superados para acceder a zonas vetadas. No podían faltar las letras individuales que conforman la palabra K-O-N-G, que nos brindan al completarla una vida extra.
Los barriles de petróleo sirven de moneda de pago para costearnos los viajes en avión con Funky, para viajar de una isla a otra, y es que al igual que ocurriera en Donkey Kong Country nos encontramos ante diversas Islas/Mundos temáticos, culminados con enfrentamientos contra jefes.
Diddy Kong no podía permanecer ajeno a la acción, y podrá atacar y alcanzar objetos lanzándose después de un salto de Donkey. Diddy podrá verse dañado, pero al igual que ocurriera en la serie Donkey Kong Country podemos recuperarle al romper un barril DK. Además, nuestro fiel monito nos brinda acceso a unos extraños accesorios que otorgan una mayor variedad al conjunto, desde un lanzallamas a un par de alas.
Como hemos ido mencionando en el análisis, el diseño de niveles mejora con mucho al de King of Swing, y además del componente rejugable, la introducción paulatina de nuevos elementos jugables, algunos prestados de Jungle Beat, como la planta que nos lanza por los aires, los cañones, las enormes ruedas, etc. El control manual sobre los barriles giratorios, la introducción paulatina de enemigos clásicos de la serie, consiguen otorgar un regusto clásico a este plataformas, que por otra parte no deja de ser arriesgado e innovador. Además la curva de dificultad está perfectamente conseguida, ofreciendo retos cada vez más complicados, niveles más largos y profusos, enemigos menos débiles, que nos obligan a pensar muy, mucho cada movimiento.
Hay que destacar que el hecho de poseer un control tan particular, obliga a adaptarnos, algo a lo que ayuda la curva de dificultad y de inclusión de nuevas habilidades. En cualquier caso al poco tiempo te harás con la peculiaridad en los movimientos y saltos de Donkey, afrontando con solvencia los retos propuestos. Dominar la habilidad de "retocar" los saltos en pleno vuelo, resulta vital para alcanzar la precisión requerida. Debemos recordar también que ahora no disponemos de una barra de energía, como en King of Swing, y es que al primer toque perderemos una vida. Por suerte la obtención de vidas no es muy complicada, y los puntos de control garantizan no perder demasiado progreso en cada de ver el fatídico Game Over.
Además de la aventura principal podemos acceder al apartado de Extras, con el tutorial, las secuencias de historia superadas, así como un secreto que no desbloquearemos hasta conseguir todas las monedas DK. También disponemos en Retos de los seis minijuegos que incluye el juego, presentados por Candy Kong. No podía faltar el modo Batalla para cuatro jugadores en local a través de la conexión inalámbrica.