La pléyade de juegos relacionados con el manga estrella de Akira Toriyama, Dragon Ball, se ha circunscrito normalmente al ámbito de la lucha 2D, en 128 bits 3D con la franquicia Budokai, de la que recientemente hemos recibido la cuarta entrega. Algún que otro RPG que no salió de Japón en la etapa Super Nintendo, no así para la portátil de Nintendo que ha recibido unos cuantos representantes del rol, Beat'em up 3D como Legends, así como alguna que otra recreativa, no han conseguido cubrir suficientemente una de las épocas de mayor éxito de la serie, la etapa en la que Gokuh era un tierno infante, bueno, no tan tierno, lo que provocó que inmediatamente después del anuncio de Bandai/Banpresto acerca de este Dragon Ball: Advance Adventure, los fans de las aventuras de los saiyans anotaran este título en sus agendas de próximas compras.
La primera etapa de Dragon Ball se caracterizaba por un argumento bastante irónico, con grandes dosis de sentido del humor, desde el desparpajo del protagonista, especialmente a la hora de determinar el sexo de los adultos, la obsesión sexual del maestro Mutenroshi o del propio Oolong, así como el aspecto de algunos enemigos como Pilaf, o algunos integrantes del Ejército de la Cinta Roja hacían que el principal interés de la serie viniera del dinamismo y sentido del humor de la misma, con muchas situaciones en tono de parodia. El crecimiento de Gokuh y los desafíos de dificultad creciente que tuvo que superar hicieron que la serie tomara otros derroteros, mostrándonos enemigos más cuidados en cuanto a diseño, así como un mayor énfasis en los diferentes estados Saiyan y progresos de Gokuh, Vegeta, Gohan y compañía, entrando la serie en un círculo sin fin de amenazas contra enemigos de cada vez mayor fuerza que obligaban a Gokuh a avanzar un paso más en su evolución como Super Saiyan, y a adoptar formas cada vez más extravagantes, lo que conllevó finalmente a la finalización de la serie ante el hastío de Toriyama y gran parte de los fans.
Pese a que muchos usuarios recuerdan con especial cariño a enemigos como Freezer, Cell, Vegeta, Piccolo o Majin Buu, hay muchos que prefieren la primera etapa, antes de que comenzara a llamarse Dragon Ball Z, y por lo tanto han puesto sus ojos en el presente título, por lo que vamos a desentrañaros todas las cualidades y atractivos del presente título.
Dragon Ball: Advanced Adventure es un beat'em up 2D con tintes plataformeros, para que os hagáis una idea comparte, en líneas generales, esquemas con Astro Boy: Omega Factor, sin duda el referente en el género dentro del catálogo de Game Boy Advance.
El modo principal del juego es Historia, dividido en misiones que deberemos superar de forma completamente lineal, es decir, no podremos escoger más que la siguiente misión en nuestro progreso. Normalmente, salvo alguna misión que se reduce a un combate, lucha uno contra uno, contra un jefe, o la persecución de Oolong, que realizaremos volando a lomos de nuestra nube mágica, algo que también nos ha recordado lo visto en Astro Boy, serán niveles totalmente lineales en los que deberemos acabar con centenares de enemigos mientras nos abrimos paso.
El desarrollo de los niveles nos propondrá el clásico avance lineal, salvo alguna caverna semilaberíntica, donde deberemos ir acabando con enemigos, superando algún que otro salto sin demasiadas complicaciones, o esquivando objetos como las enormes bolas de hierro que nos perseguirán. En ciertos momentos, como ocurría en Golden Axe, el título no nos dejará avanzar hasta que acabemos con cierto número de enemigos. La mayoría de los niveles concluirán con el enfrentamiento contra un jefe con su propia barra de energía, en un uno contra uno en una pantalla estática que acerca la experiencia a la de un juego de lucha clásico.
De esta forma la historia comenzará en la casa de Gokuh, quien tras el incidente lunar se ha quedado huérfano, y su encuentro con Bulma, comenzando la tarea de buscar las bolas de dragón. El primer nivel nos llevará a unos escenarios montañosos donde nos enfrentaremos a lobos y osos, concluyendo con la lucha contra el jefe oso. Algún que otro enemigo alado, pocos saltos, algún puente colgante o despeñadero, no supondrán ninguna dificultad en nuestro avance.
Más tarde volaremos a lomos de la nube mágica tratando de detener a Oolong, nos enfrentaremos en el desierto a Yamcha, afrontaremos la fase del Palacio de Pilaf, con un graciosísimo enfrentamiento contra Shu y Pilaf en su forma de androides, superaremos el entrenamiento del maestro Roshi, debiendo realizar una carrera y un enfrentamiento contra Krillin, así como un minijuego donde habrá que romper unas rocas en un tiempo límite. Se nos introducirá en la lucha uno contra uno al más puro estilo Butoden, lo que servirá de preparativo para el primer Tenkaichi Budokai, o Torneo Mundial de Artes Marciales.