
|
Apartados técnicos y conclusión
Gráficos
Desde que aparecieron las primeras imágenes del juego, el productor aseguró que usaría el mismo motor gráfico de Budokai 3 para mover este Infinite World. Por tanto, se utilizan gráficos con cel-shading, lo que le confiere ese aspecto de dibujos animados al título. Así, nos encontramos con grandes y buenos modelados muy fieles al anime (que cuentan además con numerosos skins), que además gozan de una línea gruesa que afianza su parecido con el manga original. También están dotados de buenas animaciones y detalles en sus ropas, que hacen gala de una paleta de colores muy rica que sirve para asemejar este Infinite World al universo de Toriyama. Lo mismo ocurre con las texturas, muy conseguidas y calcadas al milímetro. Las cinemáticas son lo mejor de este apartado y rayan a un nivel de calidad sobresaliente; plasman los momentos clave de la serie. Lástima que se hagan tan breves.
Por otro lado, los escenarios, aunque repetidos del capítulo anterior, gozan de más detalle y calidad, y en general están más elaborados, pero cuentan con las mismas secuencias cuando los personajes salen del borde. Las partículas también han evolucionado y ahora el polvo que se levanta o las rocas que saltan tras impactar contra ellas tienen un efecto muy conseguido. Los efectos, por otra parte, están muy cuidados y son calcados al anime, con auras fieles (y nada estáticas, dicho sea de paso) y explosiones que llenan la pantalla de luz y color. Sin embargo, no todo es bueno. Por ejemplo, se ha tirado descaradamente de las cut scenes para los ataques especiales ya hechas de Budokai 3 (exceptuando las de los nuevos luchadores, bastante espectaculares). Por lo tanto, algunos fans identificarán partes de la secuencia que se han reutilizado, incluso toda la secuencia en algunos casos. No obstante, al menos, según sea una explosión o un rayo, veremos como un rayo gigantesco de luz sale de la tierra, destrozando literalmente todo el mapeado. Por último, cabe comentar que en los menús del juego rezuma el aire incombustible a Dragon Ball. En general, estamos ante un apartado visual casi idéntico al de Budokai 3, y aunque es cierto que conocemos el techo técnico y sus limitaciones de PS2, no hubiera estado de más que se hubieran esmerado un poco más por ofrecer algo nuevo. Pero obviando este detalle estamos quizás ante el mejor apartado del juego.
Sonido
El apartado melódico ha evolucionado con respecto a Budokai 3. Nos encontramos con voces inglesas y japonesas que podremos intercambiar a placer. También los efectos están extraídos de la serie, y algunos como las explosiones son realmente excelentes. Las melodías logran ambientar bien los combates y están casi todas de los Budokai y Tenkaichi, pero aparte se han añadido algunas nuevas, bastante buenas, aunque no sorprenden.
Jugabilidad y diversión
El punto más flojo del juego, pero en el que más aporta novedades Inifinite World. Para empezar, las novedades que incorpora Infinite World en este apartado no son ni excesivas ni apropiadas, como los minijuegos, que pueden ser de varis tipos. Algunos, como las fases de exploración, pueden resultar divertidos, otros son demasiado simples y aburridos, aunque al menos logran amenizar los combates, quizás demasiado simples, carentes de profundidad y que además pierden ingredientes con respecto a capítulos previos. Eso sí, siguen siendo fieles a la serie y captan todos los matices de este, pero de un modo un tanto irregular al disparar también la dificultad de la CPU, que exige un reconocimiento básico de la saga si no queremos ser destrozados por masivos golpes que se convierten en combos interminables.
Como este producto va dirigido a un tipo específico de público, serán los fans los que más disfruten con él al ofrecerles un modo planteado de una forma distinta que capta a las mil maravillas la esencia de la serie, pero quizás de una forma un tanto tópica e irregular. Además, los modos de juego escasean y no destacan precisamente por una longevidad y calidad admirables, con todo lo que eso conlleva. En conclusión, los fans de la lucha aborrecerán rápidamente este juego, por lo que los seguidores serán quienes se centren en sus virtudes y se olviden de sus defectos, que no son pocos.
Duración
La durabilidad de este juego depende en menor o mayor medida si quieres sacar todo lo que contiene el DVD. Si es así, tardarás semanas en desbloquear todas los movimientos, trajes, personajes, escenarios y bandejas de entrada que componen Infinite World. Si a eso le sumamos “Misión dragón”, el resto de modos y la dificultad, obtenemos un apartado más que decente, sobre todo si dejas pasar lo soporífero que puede llegar a ser el sistema de control en ocasiones.
Conclusión
Tras este extenso análisis, sólo nos queda dar un veredicto, así que seremos claros. Sabemos que hemos sido bastantes duros con el juego, pero nada más lejos de la realidad. Seamos concisos: el producto que tenemos entre manos no es el que nos prometieron cuando lo lanzaron. Se han eliminado la destrucción de escenarios y ropas, se han olvidado de enriquecer y depurar el control y, en general, todos los apartados están a un nivel impropio del último Dragon Ball en PS2. Es cierto que las cinemáticas son excelentes y que tiene un desarrollo más variado y profundo al incorporar minijuegos y evolucionar el sistema de cápsulas, pero no es suficiente excusa como para reciclar y reutilizar todo el material utilizado hasta ahora para meterlo en un producto nuevo de cara al público, más teniendo en cuenta los tiempos que corren para la máquina. Eso sí, es de agradecer que salga a precio reducido desde el principio y que disponga de una nómina de personajes más o menos amplia, pero desde luego no sirve para esconder la simpleza de los combates o la escasa cantidad de modos jugables. Concluyendo ya con el análisis, queremos comentar que es un producto dirigido exclusivamente a los fans, que a buen seguro se divertirán con el juego a la par que revivirán las míticas aventuras desde una perspectiva más bien propia de otro género.
PÁSALO >>
Compartir
|

|