Análisis
Un largo... laaaargo viaje
Square Enix por fin se decide a traer a Europa la saga de mayor repercusión mediática en el país del sol naciente. ¿El reinado de "Final Fantasy" se ve amenazado por "Dragon Quest"? Quizás no...
Por David García Abril
| Publicado el día 21/06/2006 16:27
DQ VIII es un juego que entra primeramente por los ojos, y no es para menos, ya que cuenta con el que es, probablemente, el mejor apartado gráfico en Cel-Shading realizado hasta la fecha. Pero vayamos por partes. En primer lugar y como ya hemos explicado antes, el título ha contado con los diseño de personajes del ya mítico autor de "Dragon Ball" Akira Toriyama, y como no podía ser de otro modo, el resultado es excelente. Empezando por el propio héroe, el cual cuenta con diseño muy atractivo y con una sabia combinación de colores (no es fácil hacer que tres colores tan distintos como el rojo, el azul, el amarillo y el verde convivan en tan perfecta armonía en un mismo personaje) pasando por los personajes secundarios (aunque Angelo tiene un "tufillo" a Dante Sparda mezclado con Trunks que tira un poco para atrás) y la enorme variedad de monstruos.
No obstante hay algunos defectos. Primero que la variedad de NPC que nos encontramos en los pueblos es alarmantemente baja. En demasiadas ocasiones nos encontramos con clones de un mismo diseño, haciendo la inmersión en dichos escenarios baje algunos enteros. El segundo punto quizás se trate de una valoración muy subjetiva, pero que aún así debe de ser comentado, ya que no sería de extrañar que a más de uno le pase lo mismo. El diseño de enemigos, aunque increíblemente variado, es en demasiadas ocasiones demasiado "light". Bien es cierto que Toriyama busca en la mayoría de los casos un tono bastante humorístico (no en vano la mayor parte de su obra son comedias. Incluso "Dragon Ball" empezó como tal) pero esto hace que el dramatismo necesario en algunos combates y/o zonas decaiga.
No obstante, a pesar de todo esto, el trabajo realizado por Level 5 es impresionante. Aunque a este equipo se les sigue atragantando un poco las animaciones (no llegan a ser todo lo naturales o fluidas que deberían, aunque tampoco es que sean robóticas) lo que respecta al modelado de personajes, cuidado de texturas, dirección artística y consecución del "feeling" de dibujo animado está todo a un nivel sobresaliente. La recreación del enorme mundo de "Dragon Quest" está perfectamente conseguido, con una variedad de ambientaciones sin igual y unos efectos de iluminación correspondientes al paso del día y la noche brutales. Árboles individualizados sin "Copy & Paste", ríos, cascadas, montañas, praderas, playas, océanos, y suma y sigue. Y los escenarios interiores tampoco se quedan atrás. Ya sea una sencilla cabaña, un majestuoso templo o una capilla, no habrá escenario que nos deje indiferentes.
Y por si esto fuera poco, el juego remata con una gran cantidad y calidad de efectos visuales que tenemos oportunidad de ver durante los combates y en escenas de video. Además, la conversión, aunque está a 50 Hz, estos están optimizados, sin tener que soportar las siempre temidas bandas negras, por lo que el apartado gráfico no se verá mermado por este factor. Absolutamente sublime.
Pasando al apartado sonoro, la batuta del maestro Koichi Sugiyama deja notar su buen hacer a lo largo de todo el juego, y además en la versión europea con mayor intensidad. Esto es debido a que la versión japonesa contaba con temas hechos con sintetizador MIDI, dando partituras que, si bien contaban con una buena composición, su calidad sonora dejaba francamente bastante que desear. Para nuestra versión, estos se han vuelto a grabar con una completa orquesta sinfónica. El resultado final ha resultado ser de una calidad más que considerable... aunque no tanto como cabría esperar. Concretando: aunque la orquestación está en líneas generales bien realizada, lo cierto es que su implementación dentro del juego no es todo lo satisfactoria que cabría esperar. Casi da la sensación de que la música no fue grabada para el juego, sino para un disco de versiones orquestadas de la BSO original, y que sus "tracks" fueron metidos en el juego a posteriori. De este modo, la música suena bien, pero de algún modo da la sensación de estar demasiado independiente del juego. A pesar de todo la calidad de las composiciones es genuina, por lo que agradará a la gran mayoría de paladares. De hecho, para notar dicho "defecto" hay que ponerse bastante "tiquis miquis".
En cuanto a los efectos sonoros, estos adolecen de una cierta falta de variedad, aunque cumplen con su cometido. Por lo que respecta al doblaje en inglés, este resulta correcto en líneas generales, pero no puede decirse que sea una maravilla. El principal problema es la interpretación de algunos personajes secundarios, que dejan que desear o bien tienden a la sobreactuación. No obstante ello no es impedimento para que el doblaje nos deje algunos momentos francamente buenos, sobretodo en momentos humorísticos.
El diseño de personajes de Toriyama es excelente, aunque los modelados de NPCs se repiten
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Los monstruos tienen un aspecto inmejorable, aunque su diseño quizás peque de ser demasiado "light"
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Los escenarios, tanto exteriores como interiores, poseen una belleza animera sublime
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La música de Sugiyama está bien orquestada, aunque no demasiado bien implementada
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