Análisis
Otra vez el mismo cuento
Drakensang no está exento de cierta gracia, pero ya repite.
Por Quetzal
| Publicado el día 27/07/2010 14:50
El sistema de combate tampoco es demasiado novedoso: tenemos una serie de habilidades determinadas por nuestra clase elegida, cada una de ellas aparece en una barra abajo de la pantalla, de un modo similar a como se hace en Dragon Age o World of Warcraft: pulsar el número o hacer clic en la habilidad en cuestión lleva a nuestro personaje a ejecutar su golpe, con un cierto retraso con respecto a nuestra pulsación, de forma especialmente irritante en lentitud cuando se trata de un mago, que hace unas cuantas poses mientras los enemigos lo destrozan a espadazos. La combinación de las diversas habilidades de combate es la clave para la victoria, y también podemos dar órdenes a los diversos personajes que nos acompañan, utilizando para ayudarnos la llamada "pausa táctica", un sistema que ha sido estándar en los juegos de BioWare desde la época del primer Baldur's Gate. Aunque en lo jugable Drakensang funciona bastante bien, no hay nada nuevo bajo el sol, este juego ha sido jugado mil veces antes, aunque las habilidades tuviesen nombres distintos. El guerrero sirve para absorber daño mientras que los magos desde la periferia se dedican a cocer a los enemigos a base de hechizos poderosos. Los pícaros atacan por la espalda, los arqueros son útiles a distancia y... bueno, parece que entre Drakensang y Dragones y mazmorras las diferencias son fundamentalmente de nomenclatura.
Cuando toca subir de nivel, podemos ir especializándonos. A nuestro personaje puede ayudarle también tener conocimientos secundarios, y aquí es cuando empieza todo el engorro organizativo: las habilidades posibles son muchas y muy variadas, aunque no demasiado originales, que si herbolario por aquí, que si alquimia por allá... subir estos apartados requiere mucha paciencia, recoger multitud de objetos (plantas, componentes, etc.) por el escenario hasta el punto de poder desarrollar nuestra capacidad de hacer pócimas y ungüentos. Nada nuevo bajo el sol, de nuevo estamos ante un caso de elementos jugables que solamente los jugadores más "frikis" van a disfrutar desarrollando, puesto que el resto seguramente prefieran avanzar en la historia y los combates antes que dedicarse a recorrer escenarios buscando florecillas. Sin embargo, aquellos que quieran amortizar su inversión en el juego van a encontrar unas cuantas horas extra de juego si quieren desarrollar todos estos factores.
En el plano técnico el juego cumple bastante bien con lo que vienen siendo los estándares de la presente generación. Que nadie se espere rostros magníficamente expresivos ni escenarios de Unreal engine, pero el motor del juego cuenta con una estética un tanto cartoon que se integra bastante bien en el ambiente, además de unas texturas y efectos bien conseguidos. Ciertamente tiene pocas posibilidades frente a la competencia de BioWare, pero no se trata ni mucho menos de un apartado técnico mediocre. Sin embargo, el diseño del juego ya tiene más puntos en contra, aunque hay algún monstruo muy resultón, los personajes humanos protagonistas se adecúan de nuevo en esa zona de comodidad de la fantasía épica en la cual toda originalidad es digna de ser severamente castigada. Pero para hablar mejor del juego, mucho mejor fijarse en el sonido, y es que aunque la banda sonora cumple simplemente con el cometido de la ambientación épica, es en el doblaje en lo que las cosas destacan especialmente, y es que la distribuidora en España claramente ha apostado por tomarse en serio el juego. Todo está doblado al español, y el trabajo de los actores es bastante serio. Aunque algunos personajes se notan un tanto forzados, lo cierto es que el doblaje español supera con creces lo que estamos acostumbrados a sufrir en este país.
En conclusión, Drakensang dista mucho de ser el rompedor juego de rol que peceros ávidos de aventura ansían, pero sigue siendo bastante correcto en términos generales. Su absoluta falta de originalidad y su desidia argumental puede echar atrás a muchos que ya habrán jugado demasiado a Dragon Age como para aventurarse con otro paseo por Topicolandia, pero aquellos que disfruten de la fantasía épica sin importarles cuan comunes sean los terrenos explorados, disfrutarán aquí. Más aún:aquel territorio demográfico de los jugadores de rol de PC que se sienten cómodos solamente cuando confrontan la más absoluta familiaridad anodina del terreno de lo fantástico va a disfrutar de Drakensang como nadie. Los demás bostezamos de vez en cuando.
La luz de Aventuria es doradísima
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No se pusieron de acuerdo en quien debía cruzar primero el puente
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Bambi de mayor
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El juego no es muy original, pero hay diseños logrados
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Unos modelados y escenarios que, sin romper barreras, están a la altura de lo esperado.
80
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Sonido
Una música que ambienta bien y un doblaje al español muy bien conseguido.
85
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Jugabilidad
Nada excesivamente original, todo bastante farragoso.
65
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Diversión
El hecho de que todo sea tan predecible y reglamentado daña mucho al juego.
68
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Alternativas
Dragon Age es el RPG medieval por excelencia ahora, aunque Mass Effect 2 es el mejor juego del estilo.
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Excelente localización, desarrollo competente.
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Predecible y típico, demasiado lineal.
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Nota final
Un RPG occidental correcto, hace las cosas bien pero sin destacar en nada.
70
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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