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En cuanto a los efectos, los mejores son los gritos agudos exagerados y los sonidos cómicos e irreales. Son del estilo de dibujos animados moderados, no cartón como en la primera parte. No son ruiditos molestos ni excesivamente ruidosos, ni cargantes, quien haya jugado a Clay Figther 63 1/3 para N64 o visto algún dibujo de Tex Avery los reconocerá. Es una buena opción, porque mientras en muchos juegos los gritos del personaje llevan a la histeria al jugador, en éste resulta tan divertido que incita a torturar y hacerle caer en todas las trampas para oír sus gritos de dolor. Hay sonidos de toda índole: los gritos, quejas y frases de Jim, los gruñidos de Peter, los graznidos de Psy-Crown, gusanos, cabezas reventando, derrumbes de tierra, cerdos, vacas, abducciones, quejido de anciana... Sin olvidar los efectos de las armas de fuego, reales y adecuados para cada una (aunque algunas se parezcan entre ellas), por lo que parece casi un juego serio de acción.
Gráficos
Aunque parezca que se trate de una estética cartoon con muchos colores y personajes graciosos, no lo es, pues algunos paisajes son apagados y grises, existiendo un contraste de niveles luminosos, coloridos y joviales con otros melancólicos. Quizás a uno no le pueda parecer alegre volar sobre un paraíso tropical esquivando gordos catapultados y a otro no le pueda parecer tranquilo bucear lentamente dentro de un organismo vivo de tonos violetas y negros, cuidando de no ser engullido por el sistema nervioso.
Los niveles tienen un diseño muy cuidado, desde el suelo (los hay de piedra, de tubería, de carne, de papeles) y el fondo del paisaje (cielos verdes, vistas de un circo luminoso o de una estación aeroespacial abandonada) hasta los detalles surrealistas y relevantes del nivel en cuestión (lápices incrustados, estatuas de Jim tomadas como culto, bombillas de colores, puertas con formas grotescas, retratos de familia, tenedores, hileras sin fin de archivadores).
La variedad de enemigos es escasa pero memorable, sin riesgo de salir repetidos en otros juegos similares: mocos sobre hélices, ancianas que caen del cielo, funcionarios torturadores, chuletas de carne, salchichas, barcos piratas, Villies, larvas, gusanos, peces en su pecera y su gato vigilante, ubres volantes, el mejor amigo del protagonista, etc. Cada uno fluye adecuadamente en su terreno, con una gama de movimientos decentes, y los personajes más importantes muy generosos en gestos y muecas (sobre todo Peter en sus transformaciones).
Por último, otros detalles menores pero cómicos. La salida de cada nivel puede ser diferente según la pericia del jugador para tocar los botones en el momento justo. Jim utiliza una palanca y un peso que tira al aire para salir del escenario, y puede ocurrir lo siguiente: el peso le cae encima, el peso cae en el otro extremo y proyecta a Jim, la palanca se rompe con el peso y hay que llamar un taxi. Jim se aburre si el jugador está sin hacer nada durante un rato, Jim sacará cosas de su bolsillo tales como humanos pequeños o ladrillos, los primeros los devorará y los segundos los lanzará a la aire por lo que caerán más tarde. Cabezal y cierre de una fase: antes de empezar una fase nos recibe una imagen en 3D de Jim indicando nombre del mismo y de la contraseña, y al terminar una escena de unas pizpiretas vacas saludándonos con un "Hola" con acento americano. Este aspecto se cambió de la versión MegaDrive, ya que su cabezal era un dibujo y las vacas eran más "reales" y no estaban vestidas con camisa hawaina.
Conclusión
Juego realmente divertido, cargado de un humor absurdo poco extendido en el mundo de los videojuegos (por no decir en el resto de mundos), gráficos sugestivos con una adaptación al nivel según si éste es alegre o melancólico, una jugabilidad con mucho juego entre minijuegos, uso de la astucia y unos niveles que, aunque no son muy numerosos, sí son complejos, únicos en sí mismos y largos. Obligatorio probar la segunda parte de este gusano idiota con un traje especial anabolizante.
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