Análisis
Multijugador a espadazos
EA nos trae la adaptación al formato Battlefield de una licencia que tenía olvidada.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 30/01/2009 10:14
Desde que la obra de J.R.R. Tolkien fuese publicada por primera vez hasta que Peter Jackson estrenase en las salas de cine su adaptación pasaron casi cincuenta años. Mucho tiempo. Ahora, cuatro años después del estreno de la última película, Electronic Arts recupera una licencia casi olvidada y nos ofrece una visión de la Tierra Media llena de combates y enfrentamientos multijugador. Tras la cancelación del videojuego The Lord of the Rings: The White Council no se esperaba ningún título más basado en estas películas, aunque la legión de seguidores siempre ha asegurado un buen número de compradores potenciales.
Pero… ¿por qué ahora? Tras la adquisición por parte de la multinacional americana del grupo de programación Pandemic Studios, célebres por adaptar el universo de La guerra de las galaxias al formato multijugador de la franquicia Battlefield (conocido como Star Wars: Battlefront), se pensó en aprovechar los derechos que todavía están vigentes para producir y lanzar su propia versión del juego. En el momento que este estudio californiano fue adquirido, se le encargó la tarea de aprovechar la licencia y amortizar la inversión realizada. De esta manera, la compañía ha compaginado el desarrollo de tres videojuegos simultáneamente: Mercenaries 2, este Conquista y el próximo Saboteur (nada que ver con el mítico ninja, éste juego trata sobre la Segunda Guerra Mundial).
De esta manera, estamos ante lo que podríamos denominar un battlering: dos facciones rivales con diferentes clases de personajes y varios vehículos que deberán enfrentase en mapas abiertos. Pero claro, todo aderezado con las localizaciones, personajes y ornamentación que pudimos ver en las películas. Previsto inicialmente para noviembre de 2008, es a finales de enero de 2009 la fecha fijada para su lanzamiento mundial. Por fin, con el título en nuestras manos, podemos saber si los chicos de Pandemic Studios lo han conseguido.
Desenvainando las espadas
Podremos adentrarnos en la Tierra Media mediante el modo “Historia” o por el modo multijugador. En ambas modalidades los patrones de juego son parecidos: comenzaremos con personajes genéricos y en algunos momentos nos darán la oportunidad de encarnar a los protagonistas de la historia, recreados a imagen y semejanza (la justa) de los actores que los interpretaron. Incluso estos héroes o villanos célebres, son versiones levemente diferenciadas (movimientos especiales principalmente) de estas cuatro clases predefinidas. En cualquier caso, las categorías que ponemos encarnar son:
- Guerrero: Arquetipo clásico. Espada en mano alterna combos con gran maestría. Sus ataques especiales de fuego hacen temblar las barras de energía rivales. Sus virtudes destacan en el cuerpo a cuerpo, pero además dispone de un arma arrojadiza que tumba a sus rivales al impactar. Aragon e Isildur (que aparece solamente en el tutorial) son ejemplos de héroes basados en esta categoría.
- Arquero: Maestro a larga distancia. Su brazo no se cansa de disparar una flecha tras otra. Sus ataques especiales alternan flechas explosivas, envenenadas y múltiples. Tiene un ataque a corta distancia, pero tiene todas las de perder en el combate más físico. Si lo tuyo son los juegos de disparos, con este personaje todo te será más fácil. Lurtz y Légolas son personaje basados en este tipo de personaje.
- Explorador: El espía del juego. Armado con dos dagas, es tras el guerrero el mejor personaje cuerpo a cuerpo, pero destaca sobre todo por su capacidad de hacerse invisible por tiempo limitado a ojos de sus rivales. En los momentos que permanece oculto puede acabar con toda barra de vida de un enemigo si logra ejecutar convenientemente un por la espalda. Además dispone de ataques a distancia, como bombas explosivas. Frodo y Lengua de Serpiente pertenecen a este grupo entre otros.
- Mago: El más poderoso, pero el más difícil de controlar. Sus ataques de rayos, se alternan con escudos protectores y con la posibilidad de sanarse a si mismo y a sus compañeros. Flojo en el cuerpo a cuerpo, si es utilizado inteligentemente y custodiado por un guerreros que puedan protegerlo garantizará la victoria de su bando. Saruman y Gandalf son los ejemplos más relevantes de esta categoría.