Análisis
Piensa en verde
Aprovechando el tirón de la película, SEGA saca la adaptación correspondiente en las consolas de nueva generación.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 22/06/2008 00:07
Si el caos provocado y la cantidad de destrozos son lo mejor del motor gráfico junto al modelado de Hulk, los problemas vienen cuando lo forzamos, bien sea recorriendo la ciudad a toda velocidad (provocando que no pueda cargar todos los elementos a la vez y apareciendo muchos de ellos delante nuestra) o al escalar algunos de los edificios más altos (mostrándose incapaz de mostrar la ciudad en todo su esplendor y cubriendo la misma con una sombra que oculta las vistas). El motor gráfico está diseñado para las distancias cortas, con muchos elementos interactuando y explotando, y a la mínima que nos esforzamos en tener una panorámica, petardea.
¡¡¡Hulk aplasta!!!
Después del menú, nos encontramos con un breve tutorial que comienza en Brasil con Banner perseguido por el ejército. Se trata de una de las pocas referencias que hace el juego a la película y, a su vez, nos muestra el primer problema en el diseño del videojuego. The Incredible Hulk está pensado para ser un juego en el que su gigantesco personaje siembra el caos por una gran ciudad, pero la primera fase es una pequeña fábrica donde la cámara se vuelve loca buscando el mejor encuadre (a veces también le pasa en la ciudad, pero menos). La primera, en la frente.
Cuando terminamos este nivel, aparecemos misteriosamente en Nueva York, perseguidos por el ejército americano y el Enclave, una misteriosa organización que no puede tramar nada bueno. Conoceremos a Rick Jones (el mismo que aparece en los cómics, pero aquí lo han metido con calzador), un jovencito que nos ayudará y facilitará misiones que avanzarán una trama llena de personajes secundarios sacados de los cómics y que se desvía del guión cinematográfico para aumentar las horas de juego.
Los videos de introducción resultan irregulares, aprovechan la licencia con un cierto parecido de los personajes a los actores del film, pero son de poca calidad y algunos (los menos) duran tres segundos (denotan cierta urgencia en su gestación). Al menos, en los tiempos de carga, se intenta contar algo más de historia mediante conversaciones y grabaciones, la pega es que siempre duran más que la carga, lo que no favorece el ritmo de la acción.
La mecánica es muy simple: mapa general de la ciudad y circulitos de colores que muestran las misiones. Si creamos mucho caos, un medidor crecerá y el ejército comenzará a buscarnos de forma muy similar a la saga Grand Theft Auto. Para librarnos del nivel de búsqueda podemos empezar una misión o escondernos en las estaciones de metro que hacen a la vez de teletransportadores. Cada vez que descubras una parada, podrás volver a visitarla desde otro punto del trazado. A todo esto hay que sumar los objetos escondidos por toda la ciudad y que son un clásico del género: portadas de cómics, recargas gamma, recargas furia y otros similares que hacen crecer la duración del juego de manera artificial.
Las misiones tienden a repetirse, o nos enfrentamos a alguien o hay que buscar algo y luego nos enfrentamos a ese alguien. Encontrar los ingredientes de una fórmula y desactivar unas bombas tirándolas al mar o eliminar algunos enemigos finales serán los patrones que se repiten durante toda la historia. Para las misiones secundarias, encontramos las clásicas carreras atravesando circulitos verdes, carreras de saltos, tandas de enemigos cronometradas y crear el máximo caos en el menor tiempo posible. Por supuesto, todas las variantes de pruebas se pueden hacer en bronce, plata y oro, como mandan los cánones.
El juego tiene un sistema de evolución que recuerda al sistema de logros de la propia consola. Para conseguir una mejora deberemos conseguir unos objetivos, que pueden ir desde recoger un número de extras, acabar con una serie de enemigos de una forma concreta, terminar una misión o tener un número de misiones secundarias realizadas. Algunos extras también se consiguen de esta manera y hay que estar muy atento al menú para saber qué tenemos que hacer para desbloquearlos.