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El profesor Layton y la caja de Pandora
Digno de Ghibli
Pese a ser una empresa relativamente joven, Level-5 ha demostrado en muchas ocasiones que tiene lo que hay que tener para hacer videojuegos de calidad. Muy relacionada con el RPG japonés, entre sus primeros éxitos nos encontramos con Dark Cloud, Dark Chronicle, Dragon Quest VIII (que se dice pronto) y Rogue Galaxy. Como no hay que desperdiciar el talento, últimamente se han pasado a otras consolas, como Nintendo DS con el esperadísimo Dragon Quest IX y PS3 con White Knight Chronicles. Ya se ve que no andan faltos de un buen historial. Hasta se sacaron de la manga uno de los personajes más queridos de la portátil de Nintendo, el profesor Layton, que triunfó con La villa misteriosa y tiene todas las papeletas de seguir el mismo camino con La caja de Pandora, la aventura que vamos a comentar esta vez. Antes de proceder con el análisis, diremos que en Japón ya disfrutan de la tercera entrega, El último viaje en el tiempo, y en breve lo harán con la cuarta y la película de animación basada en la serie. Como siempre, nos llevan años de ventaja.
Al igual que su predecesor, El profesor Layton y la caja de Pandora es un viaje encantador con mucha conversación y todavía más acertijos. Las novedades en el sistema de juego brillan por su ausencia salvo excepciones, aunque no es algo que nos importe mucho. Al fin y al cabo, conserva los ingredientes que convirtieron al primero en uno de los títulos estrella de la portátil, como una historia con gancho, unos personajes difíciles de olvidar, una estética muy personal y, por último (que no menos importante), una selección de puzles que nos mantendrá pegados a la consola como una mosca a un toffee.
Pongámonos en situación. Hershel Layton, Layton para los amigos, es un profesor de arqueología que hace las veces de resuelvemisterios. Siempre es buen momento para lanzarse a la aventura, sobre todo si va acompañado de Luke, un chaval avispado y con vocación que le sigue allá donde va. Un día reciben una carta de Andrew Schrader, mentor de Layton, en la que les dice que por fin tiene en sus manos la caja elísea, el artefacto mítico conocido popularmente como la caja de Pandora. Cuando Layton y Luke llegan a su estudio, se encuentran a Schrader tirado en el suelo, la caja desaparecida y un billete para el legendario Molentary Express. Ni cortos ni perezosos, deciden hacer un viaje en el tren, lugar en el que esperan dar el primer paso para resolver el enigma. Nosotros tendremos que ayudarles a atar los cabos con el arma más poderosa: el ingenio.
Esta breve sinopsis marca el punto de partida de La caja de Pandora, una aventura con un argumento bastante interesante en el que hay sitio para la emoción, la acción y reencuentros con personajes del primer juego. Como queremos resistir la tentación de hablar más de la cuenta, sólo diremos que en la recta final uno tiene la sensación de que la resolución de algunos misterios es algo precipitada y hasta predecible. No obstante, el conjunto es satisfactorio y en ningún momento llega a perder el ritmo. En este sentido, La caja de Pandora está muy por encima de la mayoría de títulos que se pueden encontrar en el mercado.
El desarrollo es de sobra conocido por todos. En la piel de Layton y el simpático Luke tendremos que recorrer de arriba abajo los escenarios del juego (el tren y un par de pueblos bastante extensos) para hablar con los habitantes, recopilar información, investigar con minuciosidad y desentrañar montones de acertijos.
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