Las circunferencias de control aparecen en diversos puntos de la pantalla, y crean cadenas de mayor o menor longitud, que van coincidiendo con las pegadas de ritmo de la canción, especialmente conforme aumentemos la dificultad. Según vamos superando canciones encontramos que aparecen cadenas más largas, así como nuevos elementos de jugabilidad en pantalla. Estas cadenas de circunferencias se denominan pasos en Elite Beat Agents. Además disponemos de secuencias de baile, que no son si no dos pasos unidos y representados por una línea y una bola. Nuestro objetivo con los bailes es llevar la bola de un extremo al otro al ritmo de su movimiento, ni más rápido, ni más despacio, conformando arcos, trazos sinuosos, líneas verticales, horizontales, idas y vueltas cuando aparezca la flecha de retorno, que introducen variedad en la secuencia de pulsación rítmica de los pasos.
Entrelazados en algunos momentos de la acción, así como normalmente a la conclusión de las canciones, encontramos las vueltas, representadas por un disco que debemos girar en cualquier sentido para llenar las barras laterales y recibir bonificaciones, así como poder rellenar fácilmente el Elit-ó-metro. Estas vueltas ejercen de seguros de vida en muchas ocasiones, ya que dependiendo de la cantidad de pasos en pantalla, podría ser muy complicado superar una situación de riesgo y rellenar hasta el punto requerido el Elit-ó-metro.
Como buen juego musical recibiremos diferentes calificativos y puntuaciones en función del ritmo al que pulsemos los indicadores, mostrándosenos los combos encadenados, los aciertos de cada tipo, así como al final de la canción un diagrama con la eficacia en cada una de las secuencias de la canción. Obtendremos finalmente una puntuación que nos va otorgando un rango de Elite Beat.
El título incluye varios niveles de dificultad, un total de cuatro, aunque inicialmente sólo tenemos disponible el novato, protagonizado por BA-5 "Spin", así como el curtido, en el que el principal personaje es BA-2 "J". Como hemos mencionado en la anterior página, el juego consigue recrear el sentido del ritmo, y la sensación de perder el hilo de forma genial. La velocidad a la que irán apareciendo los comandos conforme avancemos entre las numerosas canciones y modos, hacen que los beats o golpes de ritmo de la canción coincidan con los pasos, apareciendo varias cadenas de forma sucesiva, así como incluso pasos que prácticamente coinciden con el espacio, debiendo calcular el punto de golpeo por la diferencia de diámetro de cada círculo. Podemos llegar a desorientarnos ante tanto comando en pantalla, y normalmente un error de apreciación en el ritmo puede conllevar varios fallos seguidos, la mencionada pérdida del hilo.
Si quedamos especialmente satisfechos tras una actuación podemos salvarla para verla más adelante, o incluso para enviársela a un amigo, mediante la opción Guardar Bis.
Además de las misiones para un jugador, de la secuencia de entrenamiento o ensayo, o del apartado de opciones, encontramos disciplinas multijugador como Cooperación y Competición en los que debemos demostrar nuestro sentido del ritmo para obtener entre varios jugadores la máxima puntuación, o competir por equipos para comprobar quien consigue emular más perfectamente el sentido de ritmo de la canción. Conforme superamos misiones para un jugador, desbloqueamos más escenarios para el multi, siendo el progreso lógico para disfrutar con nuestros amigos un total de cuatro, incluso con una copia, acabar el modo historia para luego disfrutar con más variedad del multi.
Como hemos mencionado, el toque cómico en la narración y los dibujos, consigue que la acertada mecánica de juego y la calidad de reproducción de las melodías convierta la experiencia de juego en francamente absorbente. La cantidad de canciones incluidas es amplísima, tenemos:
Walkie Talkie Man, Makes No Difference, el clásico Y.M.C.A. de los Village People, Sk8er Boy de Avril Lavigne, I Was Born To Love You de Freddie Mercury, Rock this Town, Highway Star, September, Canned Heat, Material Girl de Madonna, La La de Ashley Simpson, You're the Inspiration, Let's Dance de David Bowie, The Anthem, Without a Fight, Jumpin' Jack Flash, Believe, ABC, Survivor de Beyonce Knowles, conforman la amplia banda sonora.
Todas las canciones cuentan con su propia historia. El atractivo de las canciones, más allá de los gustos personales, es desigual ya que encontramos algunos clásicos de envergadura con otras canciones más desconocidas, aunque este propio hecho genera rejugabilidad, al tener que conocer a fondo la canción para identificar el ritmo.
La calidad de la reproducción de los temas es casi perfecta, no notamos la ausencia de un dispositivo óptico de almacenamiento, además disponemos de una serie de voces, en inglés, para el Commander Kahn, así como algunos gritos. Los textos del título están en un perfecto castellano, para seguir los diálogos a la perfección.