Análisis
Esos locos bajitos
Piecito, Cera, Patito, Petrie, Púas y Tragón llegan a Game Boy Advance con ganas de dar guerra. ¿Lograrán hacerse un hueco en nuestros corazones?
Por Roland D. Barrolleta
| Publicado el día 22/01/2006 22:02
Sonido
Y llegamos al peor apartado del juego y el que, quizás, arruina más la nota total del mismo. El repertorio musical de Into the Mysterious Beyond es pequeño y soso. En todos los menús suena una misma canción que aletarga a vivos y muertos. Y durante el desarrollo de la aventura se cuentan con los dedos de la mano el número de composiciones que constituyen este juego. No destaca ninguna sintonía.
Y si esto fuera poco, el título cuenta con un serie de ruidos ensordecedores como el caminar de los protagonistas, los gritos de los dinosaurios enemigos, etcétera, que en vez de crear ambiente, que es lo que deberían hacer, lo que hacen es destrozar más aún un apartado que es malo por si solo y hacen que después de media hora jugando sea obligatorio tomarse un aspirina efervescente para quitar el dolor de cabeza.
Jugabilidad
Y aquí tenemos el apartado más espectacular del juego. Lo que más destaca del título es la inteligente distribución y variedad de los niveles ya que durante el juego no nos dedicaremos a andar con el mismo personaje a través de los mismos escenarios y con el mismo planteamiento, es decir, que a medida que avancemos en el juego se alternará el control de nuestros protagonistas a través de diferentes localizaciones y, lo más importante, no realizaremos las mismas misiones. Por ejemplo, cuando comencemos el juego controlaremos a Piecito en el bosque en un nivel cuyo planteamiento es parecido a un juego de plataformas, mientras que en otro nivel encontraremos a otro personaje que tendrá como misión salir de un laberinto. Pero todas las misiones tienen un denominador común: la fruta. Todos los escenarios están inundados de frutas, las cuales sirven para obtener un premio de oro, plata o bronce cada vez que terminemos un nivel. Pero no todas las frutas son iguales ya que los plátanos nos darán un punto, las manzanas verdes valen dos puntos y así con todas las frutas hasta llegar a la piña que tiene un valor de diez puntos. Todos estos puntos se van acumulando en un indicador que se encuentra en una de las esquinas de la pantalla de juego. Otro factor importante a tener en cuenta es la barra de vida de nuestro personaje, que no será continua si no que estará dividida en seis porciones, lo que indica que sólo podremos recibir un total de seis golpes, aunque la vida perdida es fácilmente recuperable gracias a un tipo de fruta que tiene como función específica recuperar vida. El último elemento de la pantalla sería un número grande al lado de la imagen de nuestro pequeño héroe que nos señalará en que fase número de fase estamos.
Aunque la distribución y variedad de los niveles sea muy ingeniosa, éstos se nos antojan demasiado simples y de corta duración, es decir, que aunque el juego recorra muchos géneros diferentes, no aprovecha ni explota ninguno de ellos correctamente además de que su duración es ínfima, lo que hace que la duración total del título no pase de las dos o tres horas.
El juego es multilenguaje y entre los idiomas seleccionables está la lengua de Cervantes. Éste es un aspecto positivo aunque su función real es más bien escasa ya que los diálogos y las pantallas narrativas son unos elementos que no abundan demasiado en el juego. El control es de los más intuitivos que hemos visto en la historia, ya que en muchas misiones nos apañaremos con la cruceta y el botón A o B, aunque en algunas también entrarán en juego los gatillos L y R, con una función ciertamente diferente según el personaje que controlemos. Si controlamos a Piecito nuestras acciones serán movernos, saltar (botón A) y empujar viejos troncos de árbol (botoón B) que nos servirán de puente. ¡Qué original!, mientras que si controlamos a Patito, al poder ir por agua, está claro que su control es diferente. La acción principal de patito es morder algas (botón A) que están atadas a troncos debajo del mar, para que salgan a flote y Piecito pueda seguir su camino. Estos son dos ejemplos bastantes buenos que reflejan el cambio de control de un personaje a otro dentro del juego. Cada personaje es un mundo por descubrir.
Os presentamos el mapeado de las huellas malditas.
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El juego alternará el control de los personajes.
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¿Qué se supone que es eso que se me acerca? ¿Por qué hay un plátano encima de mi cabeza?
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Y piecito se hernió.
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