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A nivel gráfico Quake Wars es incluso peor que a nivel jugable. Por si lo insulso de repetir una y otra vez los mismos objetivos no fuera bastante, los desarrolladores se han encargado de intentar subsumirnos en algún tipo de catatonia estética con la construcción de escenarios al más puro estilo del realismo soviético, pero dejándose de lado la posibilidad de disparar al acorazado Potemkin. La arquitectura stalinista y deshumanizada lo ocupa todo, básicamente no han tenido que cansarse a la hora de diseñar construcciones que se reducen por lo general a bloques de granito con tuberías. Después, siguiendo ese extraño y misterioso dictamen según el cual "todos los gráficos de nueva generación han de ser ocres y en tonos marrones", los grafistas se han ocupado de teñirlo todo de tales colores, llevando al fin a uno de los diseños más insulsos que se han visto en un juego. Digamos que la variación de los mapas va desde "desierto" hasta "desierto con algún árbol y un poco de hierba", pasando por los imprescindibles "desierto con fábricas", "desierto con dos palmeras" y, por supuesto, "desierto con algo de nieve" y "desierto con montañas rocosas desérticas". Aburre la vista, la verdad. Al final parece que sólo hay dos colores por escenario: el marrón en diversas variaciones (marrón caca, marrón tierra, marrón óxido y marrón verdoso) y un tono amarillento-grisáceo para el cielo. La alegría de la huerta.
Todo este diseño paupérrimo podría haberse contrarrestado con una buena explotación tecnológica, pero cabe decir que tampoco han ido a cansarse mucho en esta sección. Las texturas son planas y feas, y absolutamente todo parece hecho a toda prisa y tras haber pasado dos o tres días sin dormir, sobreviviendo a base de café por intravenosa. Ni un poco de mimo o dedicación tienen los paisajes, que parecen recortes de cartón pintados en ocre. Los modelados son además terriblemente simples, y tu posibilidad de elegir el aspecto de tu personaje depende únicamente de tu clase y bando, es decir, que todo el mundo parece exactamente el mismo modelado. ¿Y quién puede adivinar el color de los personajes? ¡Marrón, por supuesto! No es difícil camuflarse en el mundo de Quake, no. Por lo demás, los efectos son paupérrimos, particularmente las explosiones lucen horriblemente mal, y por supuesto la física se limita a ragdolls y pedazos de vehículo que vuelan, olvídate de tumbar el único árbol del desierto con tu ametralladora.
Por lo demás el apartado sonoro tiene poco de destacable. Unos efectos sonoros correctos, una música de fondo para la pantalla de título y algún momento puntual de las misiones, pero absolutamente nada que de para comentar. No hay gran cantidad de actuaciones de voz como es obvio, salvo para los bots que de vez en cuando exclaman alguna cosa, como quien intenta animar un picnic de tofu crudo en un cementerio de niños.
En resumen, podéis dejar pasar este insulso juego que no deja de ser un sucedáneo de la versión de PC. Sí, claro, tiene sus momentos, pero todos esos son mejores, más baratos y con mejores gráficos si lo juegas en tu ordenador. Por lo demás, piensa mejor en Call of Duty 4: no sólo tienes un multijugador infinitamente más variado y divertido, sino que además la campaña de un jugador es maravillosa. Eso sí, no lleva Quake en el título.
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