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Eternal Sonata

Xbox 360



Análisis

El último sueño de Chopin

Bandai Namco nos trae la última fantasía de los creadores de Baten Kaitos, descubre nuestra opinión sobre él

Por Pablo Cruz Delgado | Publicado el día 28/10/2007 20:02

A lo largo del desarrollo del título además de recorrer escenarios como caminos de un lugar a otro también tendremos que atravesar distintas mazmorras. Aquí será dónde más enemigos encontremos y como resultado también dónde el título se hará más repetitivo. Eternal Sonata es uno de los juegos más lineales que hemos probado; tenemos un camino predefinido que seguir hasta los objetivos y en ningún momento podremos desviarnos de él para explorar este mundo magníficamente recreado y simplemente deleitarnos con su belleza. Habrá ocasiones en las que lo hagamos pero todas tienen su "porqué", si existe un camino alternativo es porque ahí hay un cofre que conseguir o simplemente para derrotar a unos enemigos.

Los combates ciertamente son muy dinámicos y divertidos pero en lugares como las mazmorras se hacen excesivamente repetitivos por unas cuantas razones. La primera es que el plantel de enemigos no será muy grande y en poco tiempo les pillaremos las tácticas así como los ataques que usan y por lo tanto además de monótono será muy fácil derrotarlos. Otra razón es que las zonas de luz y sombra siempre serán las mismas lo que le quita atractivo a este elemento dentro de dichas estancias. Hubieran ganado mucho simplemente si se hubiera hecho que las luces y sombras fueran aleatorias ya que así tendríamos que usar una estrategia distinta para cada combate.

Otro punto importante es que en el juego no existen los PM o Puntos de Magia, es decir, podremos usar las diferentes magias tantas veces como queramos sin miedo a tener que estar recuperándolo estos puntos después. Otro atractivo es la posibilidad de jugarlo en cooperativo un máximo de tres jugadores. Este elemento de da mucha viveza al juego ya que jugándolo junto a otras personas además de hacerlo más fácil también es más divertido.

Como buen juego de rol no podían faltar los momentos de exploración que aunque sean los menos también serán bastante importantes sobre todo de cara a conseguir todos los logros que nos ofrece el título. Como ya comentamos la música es muy importante en la aventura y por eso una de las acciones que más valor toman es la de encontrar las diferentes partituras musicales que se encuentran esparcidas a lo largo del mundo de Eternal Sonata para luego reproducirlas junto a otros habitantes que pueblan este mundo y que nos premiarán con distintos objetos al hacerlo.

Aspecto gráfico y sonoro


Como se puede observar en las imágenes del margen derecho el título está realizado con el ya típico estilo Cell-shading, modelo gráfico que le viene como anillo al dedo y que puede dar lugar a equivocaciones creyendo que se trata de un título "para niños" cuando en realidad posee una historia para nada infantil. En las capturas ya se puede divisar la grandeza en el diseño artístico, sin embargo verlo en movimiento es simplemente extraordinario; pocos títulos desprenden la belleza y sensibilidad que ofrece esta obra de Tris-crecendo.

Los escenarios se encuentran extremadamente detallados y la recreación de los personajes es realmente buena; todo posee el aspecto de "sueño" idílico sobre el que se desarrolla el juego. Por sacarle algún fallo a este apartado podríamos decir que la cámara no es dinámica y aunque la mayoría de las veces nos ofrece todo desde un buen punto de vista de vez en cuando encontramos algún plano que no llega a cuadrar del todo y complica en parte el desarrollo de la acción.
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