Análisis
Explorando cuevas inexploradas
Hemos jugado a Etrian Odyssey, el nuevo RPG que llega a la portátil de Nintendo. Te contamos nuestras impresiones con el mismo.
Por Alberto Hernanz
| Publicado el día 10/07/2008 01:05
Para dibujar los mapas encontramos una cuadricula en la pantalla táctil con todo lo necesario para pintar el plano. Desde lapiceros con los que dibujar las paredes, hasta indicadores con los que marcar donde hemos encontrado algún objeto, o donde hemos efectuado un combate contra un enemigo, entre otros factores. Este sistema de marcas ya lo habíamos visto de manera algo parecida en la consola, en Zelda PH.
Las batalla son por turnos y podemos pelear con un total de cinco personajes. Las posiciones de todos ellos no es la misma, ya que debemos alistarlos de forma que tres vayan delante y los otros dos detrás de ellos. La posición de los personajes tienen sus ventajas o inconvenientes, dependiendo de la profesión que desempeña cada uno.
Las distintas profesiones que encontramos son las siguientes: soldado, guardabosques, paladín, cazador oscuro, médico, hechicero y trovador son las iniciales, y cada una de ellas tiene unos puntos fuertes y otros flojos respecto al resto. Además, luego podemos acceder a incorporar a nuestro grupo distintos samuráis o brujos según avanzamos en el juego.
Al subir de nivel tras conseguir experiencia al concluir los combates, se nos asigna una cantidad de puntos con los que subir las cualidades de nuestros guerreros y así poder aprender nuevas técnicas según subimos de nivel. Según la clase de personaje que tenemos, podemos aprender unas técnicas u otras, por lo que es aconsejable tener un equipo variado.
Los combates son sencillos de manejar, aunque esto no quita que debemos comernos el coco a menudo, ya que si no cuidamos nuestras estadísticas caeremos vencidos en la primera misión. Como hemos dicho, la situación de los guerreros de nuestro equipo es variable, ya que tres se sitúan adelante, mientras que dos se quedan atrás. Normalmente en la posición trasera solemos poner a los médicos o a los personajes que atacan usando magia en lugar de golpes de cuerpo a cuerpo.
Ahora nos toca centrarnos en plenitud en el sistema de combates. Cuando aparecen los enemigos tenemos las siguientes opciones para poder hacer: atacar, defender, usar habilidades que anteriormente se hayan conseguido al subir de nivel, acceder al menú de objetos, moral y la última opción es la de escapar del combate. Aunque ya lo hemos dicho, lo reiteramos, es muy importante tener un equipo equilibrado a la vez que variado, ya que desde el principio el nivel de dificultad del juego es bastante elevado y hasta el enemigo más pequeño e inofensivo puede destrozar nuestras defensas. En la pantalla de combate encontramos una barra que se llena poco a poco, esta es la barra de moral. Cuando se encuentra al máximo, si ejecutamos el comando con el mismo nombre tenemos la posibilidad de que nuestro personaje ataque y produzca más daño que con un ataque sin moral.
Otro apartado de gran importancia además de los combates es el mapa. Un factor que en muchos RPG pasa desapercibido aquí es crucial. Debemos completar los trazados del mapa que nos indican en cada misión con la ayuda de todas las herramientas que encontramos disponibles. Hay herramientas que sirven para dibujar las paredes de los túneles, así como otras para indicar donde hay puertas o escaleras. Además podemos marcar donde nos ha surgido un combate o donde ha ocurrido un acontecimiento importante.
A continuación y para terminar el análisis en la siguiente página, nada más nos queda hablar de todos los apartados técnicos del título, así como unas pequeñas conclusiones del juego.