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Apartado técnico
Como hemos comentado antes, el juego simula una pseudo 3D gracias a la cámara y el ring, mientras que los boxeadores son sprites en 2D. Más allá del ring podemos ver el público, la lástima es que no está para nada bien conseguido, parece que están lejísimos de nosotros y apenas podemos distinguir sus caras. Los boxeadores cuentan con un buen modelado, si bien las caras son inexpresivas y las animaciones bruscas: el personaje pone la misma cara cuando insulta o se cubre y pasa en nada de estar de pie a inclinarse por los golpes o salir disparado atrás tras un gancho. No está para nada bien trabajado este aspecto, y en un título de boxeo, que el combatiente esté bien representado es lo mínimo que se puede pedir. Al menos han puesto el detalle de que si golpeamos duramente la cabeza del oponente, acabamos por provocarle cortes y sangre en ceja y boca. Por otro lado, prácticamente no hay variedad entre los diferentes boxeadores ficticios, en muchas ocasiones parece que uno se enfrenta a la misma persona pero con un bañador distinto. La lista de elementos de los combates se completan con la aparición de una chica en bikini que anuncia los asaltos y de la presentación de los boxeadores antes y después del combate, nada que resaltar aquí salvo que ya podrían haber incluido diferentes chicas y árbitros.
Por otro lado, hubiese sido interesante poder observar los entrenamientos, ya que nos limitamos a seleccionar la imagen de lo que queremos hacer y nada más. Es una muestra de dejadez, puesto que tampoco hacía falta mostrar nada complicado, sino al boxeador levantando alguna pesa o haciendo ejercicio hubiera bastado. Por otro lado, las apariciones de Holyfield son una foto (la misma siempre) en blanco y negro con un texto al lado, y esto sí es el colmo, deberían haberlo hecho más variado también aquí.
En cuanto al apartado sonoro, cabe decir que poca cosa hicieron los programadores. Hay una única melodía para introducir el juego y para los momentos previos y posteriores a los combates, además es soberanamente cutre, vale que Megadrive no era un prodigio en sonido, pero lo que muestra el título está claramente por debajo de sus posibilidades. La voz en off del árbitro no desentona para las tres o cuatro veces que aparece por asalto y el griterío del público acompaña bien el combate, de hecho es lo único del apartado sonoro que raya a buen nivel.
Conclusión
No nos engañemos, tal vez el juego no sea malo, pero no es bueno tampoco. Evander Holyfield prestó su nombre a un título mediocre que no está a su altura. El apartado gráfico no está bien realizado (en Megadrive podemos ver cosas mucho mejores en el año 92), el control es simple y en general no está del todo bien acabado. Parece que las prisas por llevar el juego a las tiendas pesaron más que la voluntad de los programadores de hacer un buen juego de boxeo, así que se quedaron a medio camino de conseguir su objetivo y, evidentemente, sin cinturón de campeones.
PÁSALO >>
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