El sistema de control del título es bastante sencillo e intuitivo, y si hemos probado la mencionada saga Mario Golf de Camelot, podremos dominar el título, al menos en cuestiones de control en apenas un par de segundos, ya que comparten prácticamente toda la mecánica de juego, salvo los back spin y los top spin del título de Camelot.
Disponemos de varios indicadores en pantalla bastante útiles, desde la bandera que nos muestra el hoyo en el que nos encontramos, que se moverá más o menos en función de la fuerza del viento. Justo debajo se nos enseñará el par del hoyo, o número de golpes considerados normales para embocar, la distancia hasta el hoyo, además veremos justo debajo el número de golpe que llevamos en ese hoyo y la cantidad de puntos obtenidos.
En la parte superior central encontraremos el indicador de desnivel en altura hasta el hoyo, y en el lado superior derecho veremos la flecha que muestra la dirección del viento y su fuerza, algunas veces como una interrogante, algo que tendremos que tener en cuenta, ya que desviará nuestra bola cuando viaje por el aire, y podría hacerla caer fuera del green, o en algún molesto obstáculo.
En la parte inferior de la pantalla vemos el indicador de palo que llevamos en ese momento, la distancia teórica que recorre un golpe a máxima potencia con ese palo, la distancia hasta el hoyo, la barra de potencia, ahora explicaremos como funciona, así como el indicador de la bola, que muestra el punto de impacto para evitar el viento volando bajo, para imprimir efectos, etc.
L1 nos permitirá subir de palo, R1 bajar, si queremos ajustar nuestro golpe a la distancia hasta el hoyo, aunque la selección automática del caddie suele ser bastante aconsejable. L2 manejará la cámara, en concreto el punto de caída teórica de la bola con una pulsación, la segunda nos llevará hasta el hoyo, R2 o una tercera pulsación de L2 reiniciará la cámara.
Podremos mover la cámara alrededor del golfista con los sticks analógicos, aunque no con toda la libertad deseable. Triángulo realiza un travelling hacia delante hacia el hoyo y más allá, mientras que aspa aleja la acción. Por último Start nos muestra una panorámica cenital del recorrido, para ubicar las diferentes dificultades.
Una vez seleccionada la orientación del golpe, el palo a emplear, no dispondremos de una línea de trayectoria que nos marca posibles colisiones con obstáculos tipo árbol, algo que si aparecía en Mario Golf, deberemos elegir si utilizamos potencia extra, ideal para los par 5, al pulsar cuadrado, lo que nos permite si clavamos el golpe, ya explicaremos como, mandar la bola aún más lejos. Disponemos de número limitado de golpes potentes.
Cuando ya hayamos decidido golpear la pelota deberemos pulsar círculo para iniciar el movimiento de una barra de fuerza que irá de derecha a izquierda, deberemos pararla en la distancia métrica más adecuada a nuestras intenciones en funcion de la potencia teórica del palo, de las condiciones de viento, de la pendiente ascendente o descendente, para calibrar el golpe y caer en el centro de la calle, lejos de obstáculos. Una vez pulsado el círculo otra vez para detener esta barra, y salvo que estemos con los palos Everybody, lo que dará por concluido el golpe, deberemos volver a finalizar el movimiento de la barra que esta vez retornará al punto de origen, tratando de detenerla en el estrecho margen en rojo, lo que evita que fallemos estrepitosamente. Si conseguimos clavar el golpe en el extremo izquierdo y justo en el medio de la franja roja realizaremos un golpe más potente que recorrerá mayor distancia.
Si habéis jugado a algún Mario Golf comprobaréis que el control, salvo la ubicación de botones, es completamente idéntico, responde con bastante precisón y nos permite de una forma sencilla y directa realizar los distintos golpes. Acercarse al green evitando los obstáculos, previendo la acción del viento, los árboles, y demás obstáculos no será demasiado complicado, aunque dentro ya del green tendremos más complicaciones al deber calcular la trayectoria de la bola en unos greens que serán todo menos planos, lo que influye en la trayectoria de la bola, aunque el caddie nos dará algún consejo que otro de utilidad. Tendremo la clásica rejilla que nos da una idea precisa del desnivel en el green, y con práctica no perderemos lo ganado al acercarnos al hoyo a la hora de embocar.
Como comentamos al analizar Mario Golf, el grado de realismo del título, pese a su aspecto, y el sistema de control nos permiten disfrutar de una experiencia bastante satisfactoria, para nada frustrante por la imposibilidad de manejar las dificultades del campo, y que consigue atraer a fans del golf y del deporte en general, sin necesidad de ser fanáticos del deporte. Además las licencias que se toma a la hora de incluir elementos en el campo hace el juego aún más desafiante y divertido.