Análisis
Con una motosierra y un demonio enano Ash es feliz
La tercera aventura de Ash contra el necronomicón. Acción, sangre ....y amistad.
Por David Vigón Rodríguez
| Publicado el día 22/08/2008 12:59
Gráficos
A pesar de ser un juego poco conocido y tener el destino del abandono, los creadores han querido dotarlo de excelentes graficos, tanto en personajes como en escenarios. El rostro del actor Bruce Campbell está muy bien representado (y más joven que en la vida real, todo sea dicho), no escatima en gestos faciales ni en detalles, lo mismo se puede decir de su amigo Sam, terrorífico y cómico a partes iguales, con su medio cuerpo demacrado y sus accesorios como la cadenita de oro y los pantalones sobaqueros le hacen realmente carismático. En cambio los personajes secundarios como Sally tienen un menor detalle, proporcional a su protagonismo.
Respecto a los enemigos, hemos de decir que han hecho un buen trabajo, sobre todo por la variedad. La mayoría son humanos poseídos por un demonio siendo como zombies de la vieja usanza pero más veloces y con poderes, y son temáticos, es decir, que según el mapa en que se juegue son diferentes: enfermeros y pacientes en el hospital; mineros, obreros y dinamiteros en la mina o el pantano, etc. La otra clasificación corresponde a los demonios puros, tales como los alados, los gigantes, las bestias cuadrupedas y a los espíritus. Los deadites antropomorfos gozan de mejor detalle y modelado de cara, en cambio los demonios animales son más toscos y básicos. Como en la mayoría de juegos, este cuenta con jefes finales de corte tenebroso y de gran tamaño: un minero descomunal o un pez mutante son algunos que se pueden ver en la escena de introducción (no citamos al resto para no estropear la sorpresa).
Los escenarios son bastantes amplios, con elementos interesantes que transmiten oscuridad y desolación (difícil de creer que hasta hace poco hubiese vida en ellos, sobre todo en los medios urbanos). Algunos son típicos de películas de terror como el cementerio o el hospital (es imposible no acordarse de Nightmare Creatures II, cuyo inicio era también en un hospital psiquiatrico o de los Silent Hill). En cambio otros son más inusuales (que no únicos, pues a día de hoy es difícil innovar) como la mina o el muelle. También se aprecian efectos muy bien elaborados en el aspecto sobrenatural (almas verdes neblinosas, objetos poseídos, muros fantasmales) y en el de gore (cuerpos mutilados, sangre a presión que salpica a las paredes, etc.)
Sonido
Si hubiera que calificar un apartado como el menor de todos pero sin llegar a ser malo sería el de sonido. Las melodias reflejan muy bien el mundo terrorifico del género, de esas que inducen al misterio, y en el momento de entrar en acción torna a música heavy de gran peso de notas graves. Sam tiene su propia banda sonora cuando es controlado, una cómica y desagradable a partes iguales (más o menos suena como tirarse pedos en un pantano). Lo malo es que las melodías son semejantes entre sí, tanto las de miedo como las de acción.
Los efectos sonoros son mejores, las armas, los monstruos, las decapitaciones (y demás desmembramientos), la magia están bien representados. Sólo por el hecho de la absoluta fidelidad a la mítica escena en primera persona de los espíritus aproximandose a Ash, o al sonido estridente de los demonios poseídos ya merecen una nota alta. Bien cierto de que no se trata de sonidos originales, pues están sacadas de las películas, pero aun así consiguen su objetivo, asustar o al menos inquietar.
Sin embargo, el aspecto del que están más orgullosos los creadores, tanto que lo ponen en la contraportada, es la de contar con la participación de Bruce Campbell (actor de las películas originales, sacando tajada económica de su personaje) y Ted Raimi (actor, hermano del director Sam Raimi y amigo de Bruce) en el doblale. Ambos realizan un trabajo apreciable en el juego. Bruce transmite chulería, egocentrismo, valor, vergüenza ajena (cuando está con Sam) y Ted transmite humor, ridiculez y pánico (el que pasa él ante los demonios y Ash con un arma nueva). Gracias a ellos no se echa en falta un doblaje al castellano, incluso si lo tuviera bajaría la nota. Respecto a los personajes de Sally (Nika Futerman), Knowby y Reinfield (Jim Ward para los dos) no se baja el nivel, no son malos, pero tienen menos carisma o importancia en el juego, aunque destaca el tono del "Mas allá "del segundo y la mutación existencial del tercero.
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