Las mencionadas transformaciones de los escenarios juegan a nuestro favor al cambiar la orografía para los rivales, aunque existe la sorpresiva pega de que los rivales no disponen de tal elemento, dentro de su repertorio de acciones. Algunas de estas transformaciones nos permiten crear los campos de anillos, que posibilitan sumar más puntos, así como alguna que otra sorpresa adicional. Además de estos elementos, dispondremos de algunos potenciadores dispersos por los escenarios que aumentan nuestra velocidad, o incluso nos ofrecen invencibilidad temporal para atravesar y arrasar zonas de árboles.
Podremos consultar los elementos más importantes de las carreras de forma bastante cómoda, como la cantidad de estrellas recogidas y necesarias, el indicador de temperatura del turbo, el puesto en carrera, el número de vueltas, el minimapa del circuito, a través de unos indicadores bastante tradicionales pero que ofrecen de una forma cómoda la información necesaria.
El control del juego responde de forma bastante buena, tanto a la hora de incidir en la dirección en las curvas, la altura del morro, la alineación de las ruedas en los aterrizajes, lo que garantiza que tras el período de aprendizaje, algo habitual también al controlar arcades o simuladores de conducción en domésticas al uso mediante volantes, podamos realizar con bastante soltura cualquiera de las acciones disponibles.
El título de Monster Games dispone, además del modo principal: Carrera Todoterreno, de desafíos en forma de reto, subdivididos en tres clases, aunque antes de entrar en cualquiera de estos modos lo más recomendable será entrar en la autoescuela, donde dispondremos de varios tramos de tutoriales, que nos desbloquearán el acceso a los modos Carrera Todoterreno y Reto.
Reto de Eslalon: Que nos desafía a tratar de cruzar todas las puertas que podamos en el tiempo límite. Cada puerta superada nos acumula puntos en nuestro marcador, mientras que cada fallo resta tiempo, además de los segundos que vayan cayendo con el incesante paso del tiempo. Los segundos sobrantes al llegar a la meta se añadirán a nuestra puntuación. Este tipo de pruebas pondrá a prueba nuestra capacidad de reacción y reflejos a la hora de incidir de forma muy precisa en la dirección del vehículo, ya que el margen de error es muy exíguo, por lo que deberemos memorizar la ubicación de las banderas para conseguir acumular puntos y llegar a la meta.
Reto de Anillos: En este caso dispondremos de unos circuitos con una serie limitada de saltos, y unos anillos colocados en el aire, justo tras estos saltos. El intríngulis de este modo, donde deberemos acumular una serie determinada de puntos al traspasar los anillos, está en la colocación de los anillos justo tras los saltos, algo exigente, ya que si no conocemos al dedillo los circuitos y llegamos con la velocidad adecuada a los saltos, no conseguiremos prácticamente ningún anillo.
Reto de Choques: Este modo de juego nos obliga a localizar dentro de enormes arenas a los rivales, y deshacernos de todos ellos mediante choques antes de que concluya el tiempo otorgado. En función de la virulencia del choque obtendremos más o menos estrellas, y de nuevo el tiempo restante tras completar el reto, se añadirá a nuestra puntuación. Los rivales tratarán de torearnos, en un modo que hubiera sido ideal para un multi online con chat de voz.
El apartado multijugador del título nos permite correr en local contra varios amigos, en un circuito a nuestra elección, aunque limitado a dos jugadores en pantalla partida. Este tipo de títulos con mecánica arcade y uso de objetos como los deformadores de terreno, se prestaba especialmente al multi a cuatro jugadores, y más aún a un soporte de WiiConnect24, algo que por tratarse de un juego de lanzamiento, al menos en Estados Unidos, ha sido imposible implementar. Sin duda nos encontramos ante la mayor pega del juego, ya que la duración del juego se ve resentida por este aspecto.
Al progresar a través de los modos de juego, iremos desbloqueando copas adicionales, así como un modo de dificultad extra: Experto para los retos, y Super Excite para Carrera Todoterreno. También obtendremos puntos para desbloquear vehículos de mejores prestaciones que se añadirán a los Boulder, Firefly o Fox. Este aspecto de rejugar las copas y desafíos superados para obtener los rangos más altos, será el componente que más nos enganche en el juego, y el que añada bastante duración y rejugabilidad, ya que por suerte el control es una delicia.
Excite Truck inaugura en Wii la posibilidad de empleo de temas personalizados para la BSO del juego. De esta forma, e introduciendo una SD con temas en MP3, podremos acceder antes de una carrera a las opciones de sonido con el botón +, pudiendo escoger un tema en particular, de los hasta 100 que podrá albergar nuestra SD, o activar la opción de reproducción aleatoria, de entre nuestros temas.
Excite Truck dispone de soporte de los modos 480i: 60 hz, así como 480p: EDTV, que ofrecen una mayor nitidez. A nivel gráfico destaca la sensación de velocidad, la calidad de algunas de las texturas, y el efecto blur de desenfoque. Pese a que no se aprecie un salto de calidad evidente respecto a las producciones de GameCube, este título resulta suficientemente aparente, y cumple en este aspecto, con escenarios variados y suficientemente amplios, o un decente motor de daños estéticos.
Debemos concluir el análisis recomendando que probéis una de las novedades más interesantes del exíguo catálogo de Wii, que está recibiendo un goteo demasiado escaso de novedades interesantes en sus primeros meses de vida, agravado con retrasos como el de Mario Party 8, que no llegará en marzo. Más allá de esta problemática de lanzamientos, Excite Truck es un título con suficientes ingredientes como para centrar nuestra atención, especialmente por el acertado control y la dinámica mecánica de juego, que resulta bastante divertida.