Análisis
Compitiendo a 1000 Km/h
Con este título la saga F-Zero se pasó a las 3D. ¿Le sentó bien el cambio?
Por Javier Ojeda Pérez
| Publicado el día 19/08/2006 13:11
BSO y Sonido
Este es, junto con la jugabilidad, uno de los mejores apartados del juego. La BSO del juego raya a un nivel excelente, con unas melodías que van perfectamente acordes al espirítu del juego. Riffs de guitarras eléctricas que se acompasan a un ritmo endiablado y se acoplan perfectamente a la sensación de velocidad que el juego nos transmite. Nos atreveríamos a decir que es de los mejores apartados musicales que ha habido en N64.
En cuanto al apartado de sonido, los efectos cumplen perfectamente. Motores de las naves, golpes y explosiones están perfectamente definidos. Quizás la única pega sean las voces están inglés, pero que sin embargo, han sido perfectamente elegidas y completan un apartado francamente bueno.
Jugabilidad y Modos de Juego
Como ya hemos comentado antes, el punto fuerte de F-Zero X está en la jugabilidad. Aún a riesgo de repetirnos, tenemos que alabar una vez más la velocidad de la que el juego goza, y es que, hasta que no se prueba, no se puede comprender la genialidad con la que Nintendo ha conseguido una de las sensaciones de velocidad más impresionantes vistas nunca en un videojuego. Se podría pensar que debido a esta velocidad haya momentos en los que controlar la nave sea un suplicio. Nada más lejos de la realidad, ni aún yendo a una velocidad máxima se pierde la suavidad con la que la nave responde al stick análogico de la consola. Sorprende ver cómo yendo a una velocidad de 1200 Km/h haciendo loopings de 360º en una superficie circular el control sigue respondiendo tan bien como siempre.
Adicionalmente, también debemos comentar la posibilidad que hay de "jugar sucio", y es que aparte de usar tu pericia y tu buen hacer al volante también puedes usar tácticas menos honradas. En concreto, a falta de armas u objetos, en F-Zero la clave es dejar caer al vacío al adversario a golpe de carrocería. Las naves constan de una barra de energía que se va disminuyendo con los golpes (también al usar el turbo) y si esta barra llega al nivel mínimo, la participación en la carrera habrá terminado. Cabe comentar que esta barra de energía se puede recuperar en ciertas zonas preparadas para ello.
En un principio esta estrategia de acabar con el rival puede parecer algo prescindible para ganar las carreras, sin embargo en las dificultades más elevadas, será totalmente necesario para alcanzar las posiciones de podio.
Hagamos un repaso de los modos de juego que F-Zero X nos presenta. Tenemos el clásico Time Attack en el que batir nuestros tiempos una y otra vez en los distintos circuitos. Por supuesto no podía faltar el modo Practice en el que ensayar antes de una carrera. En vistas al sistema de "ataque" a las naves enemigas, ha surgido el modo Death Race en el que el objetivo es acabar con todas las naves rivales en el menor tiempo posible. Un punto de originalidad que desde luego se agradece.
Y como no, no podía faltar el clásico modo Grand Prix: 24 circuitos divididos en 4 copas: Jack, Queen, King y Joker; siendo esta última una copa a desbloquear. Ni que decir tiene que hay varios niveles de dificultad, concretamente 3: Novato, Standard y Experto. No tienen nada que ver entre sí y la curva de dificultad es bastante ajustada, lo que le da más vida al cartucho.
No se nos puede pasar comentar, aunque sea de pasada para no desvelar secretos, que conforme en el juego se avanze se desbloqueará una copa muy especial por los circuitos que tiene y... no queremos decir nada más.
Líderes y sin rivales a la vista.
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Recupera energía, la necesitarás.
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29 rivales le separan aún de la victoria en el Death Race.
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