Análisis
A la calle
Una nueva entrega de Fifa Street llega a nuestras tierras. Tan espectacular como su antecesor, queda comprobar si sólo con eso llega a las cotas de calidad deseadas.
Por José L. Ortega López
| Publicado el día 07/03/2006 02:41
Como ya hemos comentado previamente, la dinámica de los partidos será la misma que en su predecesor. Se disputarán encuentros de cuatro contra cuatro, contando con tres jugadores de campo cada equipo más los respectivos guardametas. El objetivo en estas disputas variará teniendo en cuenta el modo de juego que estemos disputando, habrá partido en los que haya meter un número determinado de goles y otros en los que debemos ejecutar diversas combinaciones para llegar a un número de puntos estimado antes que el rival. Más adelante os lo explicaremos con mayor grado de detalle.
Los controles son los habituales que llevan tantos años acompañando a la saga Fifa, pero con variaciones para añadir espectacularidad al deporte callejero. Los pases se dan con el botón X, con círculo se ejecutan pases largos y con cuadrado se dispara a puerta y se hacen entradas a los rivales, las cuáles pueden ser violentas, ya que no se señalan infracciones.
Para realizar regates, que son la salsa del título, se podrán hacer de varias maneras. La más habitual es usando el botón triángulo. Con él se pueden formar numerosísimas combinaciones utilizando los botones superiores del pad analógico de PlayStation 2. Además, algunos jugadores estelares (ahora denominados galácticos) tendrán movimientos propios que sólo ellos usarán. Para llevarlos a cabo hay que pulsar a la vez L2 y R2 para posteriormente pulsar triángulo. El otro método para dejar en ridículo al rival es haciendo uso del joystick analógico derecho. Según en la dirección en la que movamos la seta, el jugador dirigirá el regate hacia esa posición.
El desarrollo de los encuentros es frenético de principio a fin. Deja con la boca abierta ver algunos de los malabares que han sido creados a la hora de jugar el esférico. Pases de espuela, sombreros increíbles, rabonas, remates con el hombro...Los movimientos son de lo más variados y puede hacerse prácticamente de todo. A lo largo del encuentro, según se acumulen regates realizados con éxito, se irán sumando puntos. Al llegar a un número en concreto, se ejecuta el movimiento especial, llamado Gamebreaker, esta especie de turbo, sirve para hacer disparos prácticamente imparables, aunque aun así los rivales pueden chafar la jugada. La potencia extra durará unos segundos, según lo hagamos en este periodo de tiempo, obtendremos mejor resultado o peor. Por ejemplo, si durante el Gamebreaker realizamos varios regates consecutivos tiramos a puerta sin dificultad, se sumarán dos goles a nuestro equipo y se restará uno al rival. Todo esto en el mejor de los casos, ya que los rivales pueden cortar la jugada.
Lo peor del juego será la brusquedad de algunas acciones. A veces no sabremos situarnos en la acción por lo tosca que resulta en infinidad de ocasiones la cámara y el control. Además, al hacer algún regate, el jugador va por su cuenta y no sigue al balón. La Inteligencia Artificial se ha mejorado con respecto a la primera entrega, pero aun así tiene detalles espantosos. Sobretodo en los porteros, que siguen siendo los más damnificados en este aspecto. Tan pronto te hacen un paradón como se apartan y dejan que el esférico llegue al fondo de las mallas. Los jugadores tampoco se lucirán mucho. Hay regates en que se quedan mirando, y si les haces un caño, caerán al suelo impactando contra él la zona donde la espalda pierde su digno nombre.
Por último, comentar los modos de juego. El más destacable es "Domina la calle", donde debemos empezar de cero creando a un jugador. Con éste se comienza jugando contra jugadores callejeros normales. Según se vaya progresando superando los niveles, se acabará participando con la selección nacional peleando contra los mejores jugadores del mundo. Habrá cuatro fases de dificultad ascendente. Como ya comentamos, no sólo hay que marcar goles, sino que habrá pruebas en las que obtener un número determinado de puntos (las más complicadas) o hacer una cantidad establecida de caños. La duración de este modo ronda las quince horas de juego.