Análisis
Érase una vez...
Casi con un año de diferencia respecto a la salida de Fable en Xbox, aparece una gran adaptación al PC, conservando las virtudes del original y ampliando sus posibilidades.
Por Lord_Auron_
| Publicado el día 02/10/2005 01:54
De travesía por Albión
Hay que comenzar diciendo que Fable: TlC no es un juego de rol "puro" al uso. Es más un Action RPG que de cualquier otro género. A pesar de que tienes una gran cantidad de opciones a realizar y al mismo tiempo decidir entre ser del bando del bien o del mal, puedes tomar decisiones más o menos importantes en muchas ocasiones y las opciones de personalización del aspecto del héroe son muy amplias, el desarrollo del juego no ofrece una libertad "real". Se quiere decir con esto que el juego se torna lineal por momentos; a pesar de las opciones disponibles, el juego incita a hacer encargos (ejemplo claro puede ser que es obligatorio completarlos una vez los empieces; no puedes fallar en tu objetivo ni guardar durante su trancurso). Además: cada escenario en general no suele ser muy extenso, contamos con un minimapa que nos indica lo que hay en cada lugar y los diferentes desvíos del mismo, y hay cargas (relativamente cortas, de unos 5 segundos) cada vez que cambiemos de zona. Todo esto da cierta sensación de que estás "atrapado" en el mundo de Albión, aunque puedas hacer por él prácticamente lo que quieras. Es algo exagerado criticarlo de tal forma, de todos modos, ya que con todas las posibilidades que hay esa sensación se disipa. No obstante, es conveniente mencionarlo, al menos bajo el criterio de un servidor.
Una vez hayamos finalizado nuestro entrenamiento como aprendiz de héroe, podremos salir a divagar por el mundo. Lo principal consiste en cumplir encargos de personajes secundarios o de principales (éstos son obligatorios para seguir el hilo argumental). Cada encargo podrá ser seleccionable en el Gremio de Héroes, y dispondremos de un ilimitado tiempo de preparación hasta que lleguemos a determinado punto del mapa y entonces sí comience el encargo. Algunos de estos encargos pueden permitirse alardes (no recibir daño, cumplirlo desnudo, proteger a determinado personaje...) mediante la apuesta de dinero. Si ganamos, recuperamos lo apostado y ganamos mayor cantidad, y si perdemos, nos quedamos sin honra y sin dinero. La cantidad de encargos disponibles es elevadísima, y sus objetivos van desde rescatar a un joven secuestrado a limpiar de abejas asesinas un bosque o escoltar varios comerciantes. La recompensa viene dada en una cantidad fija de puntos de renombre, dinero y experiencia, aunque en el transcurso del encargo, según nuestras acciones, podremos obtener cantidad extra de cualquiera de esos factores.
El tiempo de juego se sitúa sobre las 20 horas en la primera partida, lo cual no lo hace excesivamente largo (como juego de rol), no obstante el "bombo" de la duración se apoya en rejugar el título y tomar otras elecciones, en especial optando por el bien o el mal, según el caso para diferenciarse de la primera partida. Ha sido aumentada sustancialmente con nuevas regiones (como la Bahía Perdida y la Aldea Snowshire, toda una zona nevada), lugares específicicos como un burdel de mala muerte en el oscuro territorio de Darkwood, y sobre todo, cerca de 3 horas de juego extra respecto a la versión original de Xbox, que se llevan a cabo tras el fin del juego en el título original, y que continúan el hilo argumental, y no son encargos secundarios. Un gran aliciente, que junto con el que en esas horas extra nos encontraremos con el tan ansiado dragón, suponen un buen incentivo para quien ya haya jugado el título en Xbox.
El control de nuestro personaje es muy completo. Al comienzo es probable que nos cueste acostumbrarnos, pues hay que asignar todas las acciones de nuestro personaje (u objetos) a los iconos de acceso directo. En realidad no hay por qué hacerlo, pero supone una auténtica locura y pérdida de tiempo renegar de ello. Con esto, movemos a nuestro personaje con la combinación W-A-S-D, rotamos la cámara con el movimiento del ratón, atacamos con el click izquierdo del mismo y nos defendemos con el derecho. El resto de acciones se personalizan a elección del jugador -en realidad las otras también, pero lo más aconsejable es jugar así-, quedando alrededor de veinte teclas para poder utilizar. Suena excesivo, pero de alguna forma hay que meter todas las acciones de las que dispone el juego.
Si es que... donde hay un sex-symbol, hay un héroe.
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¿Por qué me viene a la cabeza algún anuncio de Durex?
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Si bebes, no intentes ligar...
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... no es muy agradable para las damas.
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