Análisis
Romper caras nunca fue tan divertido
El primer integrante de la nueva submarca deportiva de EA hace su aparición, ¿estás preparado para el boxeo más irreal y divertido?
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 17/09/2008 00:11
El objetivo y la forma de ganar combates es tumbar a nuestro oponente al menos tres veces, es decir, tres rondas (todas ellas presentadas por bellas féminas), y si a la cuarta ninguno de los dos ha conseguido acabar con el otro, todo se decide en una ronda a muerte. Como buen arcade, no hay que estudiar los movimientos del contrario ni esperar el momento para pillarlo con la guardia baja: si optamos por esta opción estamos totalmente perdidos. Facebreaker es básicamente un machacabotones en el que cuanto menos dejemos respirar a nuestro rival, mejor nos saldrán las cosas. De esta manera, si golpeamos mucho a nuestro adversario podremos desencadenar breakers demoledores, mientras que si le vamos atacando poco a poco nunca llegaremos a rellenar este útil medidor.
En la pantalla de juego, además de la barra de vida y el nombre del boxeador, también tenemos el llamado "Medidor rompedor", que no es otra cosa que una barra que se irá llenando conforme vayamos golpeando a nuestro adversario. Esto sirve para desencadenar los "golpes rompedores" o breakers, unos ataques realmente espectaculares que son los que realmente le restan vida a nuestro adversario. Partiendo de golpes simples iremos rellenando la barra y con cuidado de que no nos alcancen (si lo hacen el medidor se vaciará por completo), una vez lo tengamos lo suficientemente lleno bastará con pulsar un botón para desencadenar una vistosa secuencia de vídeo en la que vemos cómo un jugador vapulea al otro. Cada uno de los diez boxeadores posee un estilo de lucha y, por tanto, unos breakers totalmente diferentes.
Entremos ahora en el grueso de modalidades que componen el título. El primero y que ya hemos citado es el típico modo “Arcade”, en él basta con elegir a un boxeador a un adversario y el nivel de dificultad para empezar a disfrutar del juego. Como de costumbre, esta modalidad servirá para introducirnos en el sistema de juego y para jugar partidas contra algún amigo; cuando nos familiaricemos más con el juego será un modo al que prácticamente no le daremos uso. Luego tenemos “Acaba con todos”, parecido al “Arcade”, sólo que aquí tenemos que acabar con un número mayor de adversarios, una buena manera de entrenarnos para más tarde meternos de lleno en los combates online. Esta es una de las modalidades en la que podremos desbloquear diferentes personajes y rings. Para terminar con los modos offline nos encontramos con “Couch Royale”, en el que con dos mandos podremos jugar hasta un máximo de seis jugadores disputando combates entre nosotros para ver quién se convierte en el rey de la pista. Como aliciente, esta modalidad va registrando los datos de nuestros combates y también nos irá premiando con diferentes trofeos de cabezas destrozadas para alardear de nuestras victorias.
En cuanto al juego online, se basa en el modo Couch Royale con la diferencia de que peleamos contra jugadores de todo el mundo. El objetivo es el mismo: ver quién gana más peleas para ir añadiendo trofeos a nuestra colección. Sin duda, ha sido un gran acierto incluir el soporte para Internet, ya que sin él la vida del juego es bastante escasa a no ser que siempre tengamos un amigo al lado para jugar. Aun así, el grueso de modos de juego nos resulta algo escaso y poco explotado en comparación con otros títulos de lucha.
Un paso más allá en la creación de personajes
Es cierto que el abanico inicial de boxeadores es algo escaso, carencia que se ve subsanada con la inclusión de la factoría de boxeo. Como su nombre indica, aquí podemos crear a nuestros propios boxeadores. La novedad que ofrece Facebreaker con respecto a otros títulos es la posibilidad de hacer que la PlayStation Eye capte nuestra cara desde dos ángulos para crear un boxeador con nuestros rasgos faciales más característicos. Lo cierto es que el sistema está trabajado y funciona bastante bien, haciendo una recreación muy aceptable de nuestro rostro. Tras esto tenemos la posibilidad de modificar manualmente otros parámetros como la composición física, el tipo de peinado, el color de los ojos, el tono de piel y un centenar de parámetros más con los que podremos crear un púgil a nuestra medida. Una vez lo tengamos creado podremos subirlo a Internet para que los demás usuarios lo puntúen o que incluso se lo bajen para ampliar su abanico de boxeadores. De esta manera, si buscáis por Internet podréis encontrar incluso al diseño de Peter Moore y otros personajes famosos.