Análisis
Hay guerras que cambian el mundo
Los padres de Oblivion han acogido una de las sagas más aclamadas del rol occidental, ¿conseguirá esta tercera parte ponerse al nivel de sus antecesores?
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 13/11/2008 07:10
Como ya hemos comentado, los enfrentamientos son constantes, esto junto al uso de armas de fuego podría llevar a la equivocada idea de que nos encontramos ante un juego de acción en el que la libertad es muy grande, un concepto totalmente erróneo ya que el rol prima por encima de todo en Fallout 3. Algo que comprobaréis en cuanto uséis el V.A.T.S, o la forma de combatir por turnos, ya que también podemos elegir las luchas en tiempo real, más rápidas pero menos efectivas por el gasto en vano de munición que representan.
Así será el primer sistema, el de lucha por turnos, por el que finalmente nos decantemos con total seguridad. Así cuando nos encontremos con un enemigo podremos detener la acción y la cámara pasará a enfocar al contrario. Una vez hecho esto con el stick analógico derecho podemos elegir a cuál de las diferentes partes de su cuerpo queremos que vayan dirigidas las balas. Sin embargo, y aquí entra el factor rolero, que estas impacten o no en el sitio que hemos elegido dependerá y mucho de los desarrolladas que tengamos las habilidades, así como también de la posición que tenía nuestro personaje cuando se detuvo la acción. De esta manera se nos indicarán unos porcentajes que representan las posibilidades que tenemos de lograr el impacto que habíamos seleccionado, por lo que será un malgasto de balas disparar a la cabeza si tenemos un 0% de posibilidades de impactarle ahí.
Contando con que también tenemos que sufrir las acciones del enemigo en nuestras carnes, hacer frente a que se refugien tras un parapeto o volver a la acción normal para que la energía del V.A.T.S. se recargue y podamos volver a pausar la acción, la estrategia está servida. Aunque parezca algo complicado en la práctica, es tan sencillo como efectivo y estamos seguros que una vez comparéis entre éste y el sistema en tiempo real os decantaréis por el primero. Además con este sistema veremos más de cerca el alto contenido gore que contiene el juego, no será raro ver cómo le explota la cabeza al enemigo o le cercenamos cualquiera de las extremidades.
El repertorio de armas que podemos usar es inmenso, desde pistolas de toda la vida a lanzagranadas, escopetas o lanzallamas, estando presente también armas láser correspondientes al futuro alternativo en el que nos encontramos y un gran repertorio de armas blancas con las que atacar a nuestros enemigos. Cada una de ellas tienen unas características que determinan su efectividad de ataque: éstas, combinadas con el desarrollo de nuestras aptitudes, determinarán el daño final que le inflijamos a los contrarios. Otros de los factores que influirán en esto será el desgaste de las armas, ya que conforme las vayamos usando irán perdiendo efectividad; si queremos que vuelvan a su estado original e incluso mejorarlas tendremos que llevarlas a algún superviviente que entienda del tema o incluso podremos hacerlo nosotros si somos lo suficientemente buenos reparando objetos.
Hay que citar también que ha sido suprimido el polémico autolevel presente en Oblivion y que tantas quejas levantó entre los usuarios. Ahora los enemigos tendrán un nivel predefinido independientemente del nuestro. Esto hace que algunas zonas sean inaccesibles al principio y también conlleva la mayor facilidad de superar gran parte de los enfrentamientos cuando tenemos un nivel de habilidad alto.
Los peligros de un mundo hostil
Ya lo hemos dicho varias veces a lo largo del análisis, pero no podéis haceros una idea de la gran representación que ha hecho Bethesda de un enclave derruido y demacrado a causa de una hipotética hecatombe nuclear. La soledad será constante a lo largo de la aventura, solos por un mundo devastado únicamente acompañados por el sonido de nuestro detector y del cariñoso y alocado perro del que tanto se ha hablado.
Éste no es un factor necesario a lo largo de la aventura, de hecho los jugadores menos observadores puede que ni lo encuentren; algo que puede ser bueno o malo según por donde se mire, ya que aunque en ocasiones nos sirve de ayuda a nosotros nos ha parecido una carga más que otra cosa. En ocasiones nos puede servir de ayuda, podemos enviarle a que busque comida o piezas pero, ¿y si no vuelve? Hay que tener en cuenta que estamos en un mundo repleto de enemigos y que en estos viajes puede ser atacado por alguno de ellos. Así como también su naturaleza le lleva a defender a su amo (nosotros), muchas veces se lanzará sin pensárselo dos veces a por los enemigos, cayendo irremediablemente en combate. Si queremos evitar todo esto tendremos que ordenarle que se quede escondido en algún lugar mientras nosotros luchamos y cuidar de no ordenarle tareas muy arriesgadas, ya que lo podemos perder para el resto de la aventura.