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Fatal Fury Collection: Battle Archives 1
Nunca es tarde si la dicha es buena
Hace ya dos años y tres meses hablábamos de un recopilatorio de lucha 2D con opciones online que aparecía en Japón. Esta colección reunía los cuatro primeros títulos de la serie Fatal Fury (Garou Densetsu) y, pese a que no llegaba a cubrir la mejor etapa de la serie, en la que destacan sobremanera Real Bout, Real Bout Special y Mark of the Wolves, dejando de lado el anodino Real Bout 2, sí que se convertía en historia viva del género de la lucha 2D y en una oportunidad de oro de disfrutar de Fatal Fury Special y especialmente de Fatal Fury 3, reservado a los importadores de Sega Saturn así como a los pudientes poseedores de una Neo Geo AES.
Tras perder toda esperanza acerca de su publicación en Occidente, el reciente anuncio de comercialización de este mismo título junto a los recopilatorios de The King of Fighters: Orochi, SNK Arcade Classics Vol. 1, la reedición de The King of Fighters' 98 y la colección de Samurai Shodown ha despertado la furia durmiente sedienta de clásicos de SNK que muchos fans de la lucha 2D aún albergan en su interior.
Al igual que ocurriera con Art of Fighting Anthology, también publicado por Ignition y Virgin Play en nuestro país, nos encontramos ante un juego reservado exclusivamente para fans absolutos de la lucha 2D. El enfoque de un análisis tradicional al uso, orientado a cualquier público, nos obliga a otorgar a estas producciones de unos baremos en los diferentes apartados de calificación que miden el impacto medio en cualquier usuario. Pese a todo queremos dejar bien claro que este título sí que posee, pese a sus defectos, innumerables virtudes que atraparán sin solución al todavía fiel fan de la lucha bidimensional.
Pese a perder por el camino el componente de juego online, presente en las dos entregas de recopilaciones de Fatal Fury aparecidas en Japón, y aunque el título no incluya ningún extra digno de mención, el atractivo precio de la compilación, 29,95 €, y, especialmente, la posibilidad de disfrutar en un mismo DVD de Fatal Fury Special y Fatal Fury 3, sirven para justificar la adquisición del juego. El primero de los dos está instalado desde su salida en el Olimpo de los videojuegos de lucha, mientras que Fatal Fury 3: Road to the Final Victory comenzaría a sentar las bases de la evolución producida con Real Bout y especialmente con Mark of the Wolves.
La segunda entrega de estas recopilaciones de Garou Densetsu, aún no confirmada para Europa, incluye el excelente Real Bout Fatal Fury, el increíble Real Bout Special, así como el decepcionante Real Bout 2. Esperemos no tener que esperar otros dos años para poder disfrutar de unos títulos francamente interesantes y válidos a día de hoy.
La serie Fatal Fury nació como respuesta de Shin Nihon Kikaku al fenómeno Street Fighter II. Este título incluía tres personajes jugables: Terry y Andy Bogard, así como el inseparable Joe Higashi. 1991 fue el año de partida de un título que en ciertos aspectos compartía más con el primer Street Fighter que con su secuela. Además del hecho de disponer de una nómina de personajes bastante exigua, las posibilidades jugables, el impreciso ritmo de juego y el discutible comportamiento de la inteligencia artificial de la máquina hacían naufragar a SNK en su primer intento de asaltar el dominio de Capcom. El diseño de los controladores de SNK, con cuatro botones, tampoco ayudaba demasiado frente al esquema de seis comandos de ataque de Street Fighter II. De esta forma vemos limitados los movimientos estándar, presas, contras antiaéreas, movimientos de diferente fiereza y velocidad ante el control de tres botones de este juego.
La presencia de luchadores clónicos como Hwa Jai y otros más anodinos se ve compensada con la introducción de Tung Fu Rue, Duck King y, especialmente, Billy Kane y Geese Howard. La principal contribución de Fatal Fury la encontramos en su sistema de lucha en dos planos, que introduce cierta tridimensionalidad. Este sistema se mantuvo e incluso amplió con otro plano adicional, así como un sistema de Ring Outs que acercaba la experiencia de juego a lo que acabarían siendo los juegos de lucha 3D. En cualquier caso, no se trata de un aspecto que llegará a encandilar por igual a todos los usuarios y, de hecho, la entrega de la serie mejor valorada, Mark of the Wolves, prescinde de ellos al igual que la conversión de Real Bout Special a PlayStation, aparecida con el sobrenombre de Dominated Mind.
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