Hay un tema musical, de corte electrónico casi siempre, acompañando cada uno de los niveles del juego. Pasarían absolutamente desapercibidos si no fuera por lo pesados que se hacen. Aunque puedan concordar con el estilo de juego, da la sensación de que no se trabajaron demasiado, y al poco tiempo se repite mucho el tono y llegan a hacerse incluso molestos. En cuanto a efectos de sonido, estos suenan poco realistas salvo en el caso de disparos de pistola o escopeta, más contundentes.
Si no pagas, cobras
El juego consiste en atravesar una serie de niveles en los que no hay otra cosa que hacer que pelear, pelear y seguir peleando. Usando tu cuerpo como arma, o elementos del escenario que se puedan coger. Estos elementos pueden desaparecer tras un leve uso, en teoría por degradarse (botellas, barras...); o usarse cuanto se quiera (ruedas, cajas...), aunque están dotados de menor flexibilidad. También hay armas de fuego (pistolas, escopetas y bazookas) que obviamente dejarán de poder usarse tras quedarse sin munición. Hay que mencionar que todos esos elementos también pueden ser usados por los enemigos. Hablando de ellos, decir que constan de un irrelevante nombre y de una barra que nos indica su vida, al igual que los protagonistas.
Hay 4 personajes a elegir al inicio del juego: Hawk (quien protagonizará la segunda parte), Ben "Smasher" Jackson, Mace y Alana. Desde luego habría sido una gran idea que se hubieran puesto claras diferencias en el desarrollo entre ellos, pero lo único apreciable es que las dos chicas son más rápidas, "Smasher" es el bruto del grupo con golpes mucho más poderosos, y Hawk está más equilibrado.
El control del que hacen gala los personajes es bastante cómodo, aunque en alguna ocasión -pocas, eso sí- da la sensación de que tarda en responder como es debido. Tenemos un botón para puñetazos (

), otro para patadas (

), otro para saltar (

) y un último para dar puñetazos hacia atrás, o hacer llaves si lo mantenemos apretado frente a un rival (

). También cabe la posibilidad de hacer combos combinando los dos botones principales de ataque con

, o hacer un poderoso ataque especial con

+

, aunque este ataque nos restará algo de vida a cambio. Por lo general, la cámara del juego se coloca sin problemas, si bien de vez en cuando no nos deja una vista demasiado amplia, aunque esto se puede solucionar un poco pulsando

.
Sin ninguna duda, el mayor aliciente de
Fighting Force es la inclusión de un modo cooperativo a dobles. Dos jugadores, cada uno con el personaje que desee, pueden recorrer los distintos niveles del juego sin dividirse la pantalla, con lo cual aparte de reducirse la dificultad, se logra una diversión mayor y se hace más jugable y refrescante jugarlo.
Cuando finalicemos cada nivel, y en el transcurso del mismo, podremos obtener una especie de barras de energía que nos otorgarán puntos y/o regenerarán vida. Esos puntos no tienen mayor uso que darnos una calificación sobre nuestra partida al acabar el juego y almacenarla en una clasificación. El tiempo que tardemos en acabarlo no influye, sino solamente esos puntos. Y dicho tiempo se sitúa entre una y dos horas. No sería demasiado problemático en un juego del género si no fuera porque no incita demasiado a la rejugabilidad, únicamente para comprobar todos los niveles en las ocasiones en que puedes elegir un camino concreto, y sin embargo este aliciente no es demasiado sugerente, sino más de lo mismo. Además, la dificultad del juego no es muy elevada, aunque a veces puede tornarse desesperante por el acoso constante de los rivales.
Tristemente, no tiene prácticamente nada más que ofrecer. Si el desarrollo de la primera partida se hace repetitivo de por sí, lo mismo pasa cuando queramos darle una nueva oportunidad. Da buenos ratos si tenemos el día aburrido, pero es un poco desesperanzador ver cómo sólo seguimos haciendo lo mismo continuamente, dar y recibir.
Conclusión
Cuando salió a la venta llevaba cierto peso sobre si a fin de introducir con buen pie el género del beat'em up con las posibilidades que ofrecía el uso de las 3D. Lamentablemente, lastres como una excesiva simplicidad, y en mayor medida todavía, una duración escasísima con no mucha rejugabilidad, conformaban un desarrollo algo pesado, e hicieron de él un juego correcto a secas. Una pena, con mayor mimo hubiera supuesto algo realmente interesante.
Actualmente, sólo un jugador que lea estas líneas y por casualidad sea un enamorado de la nostalgia puede encontrar en
Fighting Force una propuesta de productivo interés.