Análisis
Cuento de hadas de corte medieval
El cierre de la saga Final Fantasy en PSOne no pudo ser mejor llevado a cabo: Argumentalmente épico, técnicamente apoteósico, personajes con carisma... Tu destino es Gaia, ¡¡ya estás tardando!!
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 15/09/2004 13:35
Pero no fue mucho tiempo el que Squaresoft estaría sin "casa". Sony, quien había trabajado en el desarrollo de Super Nintendo y creado una propia plataforma de 32bits (PlayStation) propuso a Square finalizar el proyecto en su consola, donde los limitados y caros cartuchos darían lugar a los CD´s, con una capacidad mucho más amplia y unos costes de producción bastante baratos.
Año 1997. Llega a Europa el proyecto más caro (se invirtieron más de 40 millones de dólares en él) y ambicioso de Squaresoft, y encima venía en castellano. Con Final Fantasy VII la saga sufrió un cambio de aire un tanto brusco. El ambiente medieval del que estaban impregnados sus seis hermanos pequeños se tornaba ahora a un mundo cyberpunk, a un futuro no muy lejano donde las máquinas y la tecnología emergerían sobre los castillos y las princesas. El sistema de juego daría un giro no precisamente radical, pero sí suficientemente interesante para que viésemos con otros ojos las batallas. Los menús volvían a ser simples, pero todo lo que en éstos podía encontrarse se tornaba ahora muchísimo más amplio. El sistema de enlazar materias (de varios tipos) a armas y armaduras dotaría al título de un componente estratégico que más adelante aprovecharía (más o menos) Final Fantasy VIII. Además, en este FF7 fue donde se incorporaron a la serie los denominados Límites, ataques especiales que ejerceríamos en condiciones únicas (que irían variando en posteriores entregas). Las melodías volvían a ser compuestas por Nobuo Uematsu, dotando al título de una calidad sonora tan exquisita como incuestionable. El apartado gráfico rayaba ahora a un nivel muy elevado con personajes que volvían a ser superdeformed pero que por otro lado ahora se mostrarían en 3D con fondos pseudo-3D. Además, para dotar al título de una capacidad argumental mayor, Square tuvo la buena idea de añadir más de 2 horas de escenas CG-I, algo nunca visto en los videojuegos, que sí en el cine gracias a películas de animación como Toy Story.
Pero si hay algo que destacó sin lugar a dudas en final Fantasy 7 fue sin duda una cuidada historia y unos personajes dotados de un carisma sin igual; y es que, hasta el más insignificante personaje añadía a la historia su granito de arena. Desde Cloud Strife hasta Aerith Gainsborougth, pasando por Cait Sith o Nanaki, sin olvidaros sin duda alguna del, quizá, personaje más carismático de la historia de los videojuegos: Sephiroth. El resultado: Tres CD's repletos de magia que hacen de Final Fantasy 7 uno de los mejores juegos de la historia, y sobretodo la mejor entrega de la saga siendo totalmente objetivos. No obstante, Square quería más.
Año 1999. Squaresoft lanza en Europa la octava parte de la serie, Final Fantasy VIII. Esta vez un apartado gráfico de gran factura destacaba sobre un argumento épico: Squall Leonhart y sus amigos forman parte de una élite militar cuya finalidad es acabar con las brujas y apoyar a naciones pobres. El apartado sonoro decae respecto al mostrado en FF7, cosa que no hacen los gráficos, adelantándose varios años en lo que respecta al hardware de la consola. La historia volvía a desarrollarse en un futuro lejano, más lejano si cabe que el mostrado en la entrega anterior. Los personajes casi humanos estaban dotados de una personalidad muy marcada, así como rasgos físicos determinantes. El sistema de juego recordaba levemente al visto en FF7, con un sistema de enlaces basado esta vez en las magias, desapareciendo las materias y todo parecido con estas. Como cabía esperar, éxito en ventas, tanto en el mercado nipón y americano como en Europa, donde a día de hoy se ha vendido más de 800.000 copias del mismo. Squaresoft estaba radiante, nada podía salir mal. Tenían millones de dólares en su bolsillo gracias a Final Fantasy y otros juegos como Chrono Cross, Xenogears, Brave Fencer Musashiden o Parasite Eve. El público estaba encantado con la compañía y su manera de idear juegos. Como no podía ser de otra manera... Square ideó una novena entrega de la serie. La última de un solo dígito, la última para una PlayStation que tenia los años contados, pues en 2002 aparecería su sucesora, PlayStation 2.
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El momento en que Bahamuth emerge del océano es increible
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Sea lo que sea, lo que esté en medio de esa explosión no va a salir airoso
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