En lo que respecta al apartado gráfico no podemos hacer más que aplaudir a Squaresoft. Querían cerrar la serie con un gran título, y así ha ocurrido. No obstante, no es el juego (ni mucho menos más vistoso de Squaresoft), pues Chrono Cross (con un año menos) se encontraba a un nivel similar al mostrado en FF9.
El diseño de los personajes y escenarios acabó corriendo a cargo de Yoshitaka Amano, gran dibujante que ya trabajase con Squaresoft en las seis primeras entregas de la saga, así como en las posteriores únicamente como dibujante para los artbooks que más adelante sacaría a la venta DigiCube en Japón. Nunca se supo con exactitud la razón por la que Square encargó a Yoshitaka los diseños del juego, aunque la razón de más peso es que su estilo de dibujo era más acorde con la trama del título. No obstante, antes de que Yoshitaka se viera inmerso en el proyecto, fue Toshiyuki Ikahana el que diseñase los personajes principales. Aunque apenas se conocen datos de esos dibujos, desde VicioJuegos tenemos la suerte de poseer parte de esos artworks gracias a la web francesa dedicada a la recolección de Artworks, Naimoka. Podéis ver la galería desde
aquí.
Comenzaremos hablando de los sprites de los personajes. Totalmente recreados en un pseudo-3d e insertados en hermosos fondos que van muy acorde a la trama del juego, los "sprites" de los personajes rayan lo magistral. Tanto Yitan como Vivi, Daga e incluso la oronda Quina se mostrarán en pantalla con una calidad asombrosa. Pero es que además de estar detallados de maravilla se muestran claros en pantalla y sin ninguna ralentización incluso en la situación más comprometida.
Los enemigos gozaban de un nivel de detalle bastante parejo al de los personajes. Los diseños de éstos, llevados a cabo por varios genios de Square y por el propio Yoshitaka Amano, lucían de maravilla en pantalla, siendo totalmente fieles al diseño original. No obstante, no todos eran nuevos, pues ya habían aparecido en entregas anteriores, aunque este no era un punto negativo si tenemos en cuenta que Square siempre recicla a un número de enemigos aleatorios elevado de una entrega de la serie a otra, como Molbol, Tomberi, Cactilio, Bom o Flan (entre otros).
Los escenarios son, si cabe, mejores aún que lo anterior. Las calles de Lindbull, el palacio de Alexandría, la guarida "secreta" de Tántalus, la triste Burnecia, la tranquila Aldea Dalí, los parajes de Terra, Madain Sari y la zona de los invocadores, la ciudad que nunca duerme, Treno... Y es que, si ya de por si cada uno de ellos es memorable, la variedad es bastante elevada. La verdad es que, si le preguntáis a algún jugador de Final Fantasy IX cual es su lugar favorito, prácticamente seguro que no sabrían contestaros, algo normal, dado que en cada uno de los lugares que visitaremos en el juego ocurrirán momentos memorables (unos más que otros, también hay que decirlo).
Solo nos queda comentar lo que sin duda es, lo mejor del apartado: las escenas CG-I. Encontrar un calificativo para estas sería simple y llanamente imposible: ¿Sublimes, magistrales, maravillosas...? Lo dicho, imposible. También es verdad que Squaresoft acostumbra a ofrecernos siempre, en lo que a esto refiere, lo mejor. Y lo han conseguido. Cada uno de los videos nos dejará boquiabiertos, nos hará pensar, e incluso nos incitará a llorar o reír. Ayudarán a que saquemos adelante nuestra parte más humana, véase el final del juego (no diré más, para no estropearlo a los que no hayan llegado a él), la aparición de Bahamut emergiendo de las aguas enfrente del Árbol Lifa o la llamada a Alejandro por parte de Garnet y Eiko en Alexandría.