Por mucho que la historia sea sorprendente, quizás más densa y cuidada que los anteriores capítulos de la serie, y aunque los personajes puedan ser más carismáticos, algunos todavía no habrán encontrado en todos los detalles mencionados, la razón por la cual Final Fantasy VI es tan especial. Con este título Squaresoft sorprendió gracias a una variada sucesión de secuencias de juego distintivas, desde batallas donde podemos controlar varios equipos de batalla, secuencias sobre raíles, nunca mejor dicho, empleando el modo 7, división del grupo para realizar misiones paralelas, un mayor riesgo y acierto a la hora de ofrecer ambientaciones distintivas, como la peculiar ópera. Como ocurre con el argumento, no queremos destriparos ninguna de estas secuencias mágicas, que incluirán desde un acusado sentido del humor, a un drama absoluto, una emoción sin parangón o una acción desenfrenada.
Si a todos estos detalles añadimos un acertadísimo diseño de personajes, una mayor variedad de localizaciones, por ejemplo un misterioso tren fantasma que lleva las almas al más allá, la introducción del extraño antagonismo entre la sociedad mágica e industrial, la figura de los Espers, podemos concluir que pese a la longevidad del juego, no habrá margen para la monotonía.
Final Fantasy VI resulta un juego moderadamente desafiante. Aunque de inicio no tendremos demasiadas complicaciones para superar a los distintos jefes, conforme la historia se dramatice, y avance el intento de domino de Gestahl, lo que conllevará un peligro inmenso sobre la tierra, notaremos un salto claro en el potencial de los jefes. De esta forma se vuelve a hacer necesario entrenar para subir de nivel a nuestros personajes, garantizar un mínimo de vitalidad, un conocimiento versátil de hechizos de ataque y curativos, y una estrategia algo conservadora en cada turno. Un poco de suerte para los enfrentamientos más complicados, un nivel de incertidumbre ante el desconocimiento previo de los puntos débiles de los jefes, o su salud, hacen que los fans de los turnos disfruten de lo lindo.
Técnicamente nos encontramos ante un juego superlativo, al menos para su época. La banda sonora del maestro Uematsu es absolutamente brillante, incluyendo temas de brillante factura, como el de Terra, remezclas de clásicos, composiciones que nos sonarán más de posteriores entregas, aunque como comprobaréis proceden de la etapa 16 bits del título. No disponemos de margen para las voces, un atributo reservado a Tales of Phantasia, con sus 48 megabits, y por lo tanto la carga de expresividad de los personajes deberá realizarse mediante el acompasamiento de la música, el uso de efectos como la risa del malvado Kefka, o unas expresiones exageradas de los personajes. Este aspecto, inevitable por el progreso técnico, deja en evidencia a Final Fantasy VI respecto a las posteriores entregas, aunque por otra parte, si no fuera por las secuencias CGs, Final Fantasy VII tampoco hubiera supuesto un avance radical en expresividad facil o detalle en personajes.
Los diseños de los jefes, el nivel de calidad de sus sprites, el acabado de los distintos ataques especiales, desde habilidades, magias, Espers, así como la inclusión del Modo 7, desde la secuencia inicial de Terra con los soldados Magitek, el viaje en la vagoneta, el vuelo con las aeronaves, etc., suponen un ejemplo claro de hasta donde permitió llegar Super Nintendo. Debemos criticar la utilidad del mapeado para orientarnos, algo que provocará que cuando viajemos en Chocobo o barco volador, nos cueste encontrar ciertos lugares.
Disponemos de la posibilidad de suspender la partida en cualquier momento, algo imprescindible en una portátil. Como extras encontramos un bestiario de los enemigos contra los que nos hayamos enfrentado, nuevas zonas de juego que se añaden a las disponibles en el cartucho original, unido a una conversión perfecta y una notable traducción al castellano.
Concluyendo ya el análisis, recomendamos encarecidamente que probéis Final Fantasy VI, descubriréis uno de los juegos más grandes de Super Nintendo, y quizás la mejor entrega de una serie tan carismática como Final Fantasy. Por desgracia, y salvo sorpresa mayúscula, este será el último gran juego del sistema, aunque por el contrario, qué mejor forma de cerrar la trayectoria de una consola como Game Boy Advance que con una joya de este calibre.
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Detallados sprites y efectos para los combates, modo-7, diseño de escenarios y personajes
89
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Sonido
Un trabajo sensacional de Nobuo Uematsu, desde el tema introductorio, remezclas de clásicos, a nuevas incorporaciones
94
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Jugabilidad
Es un Final Fantasy con todas las de la ley, profesiones esta vez predefinidas, combates por turnos a tutiplén, multitud de personajes, Espers
94
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Diversión
Dependiendo de tu tolerancia a los turnos disfrutarás más o menos de esta joya atemporal. Argumento interesante, desarrollo variado, con innovaciones
93
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Alternativas
Final Fantasy I&II: Dawn of Souls, Final Fantasy IV Advance, Final Fantasy V Advance, los dos Golden Sun, Tales of Phantasia
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Magia en estado puro, edad de oro del rol en su máximo esplendor, por fin en castellano
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Que muchos usuarios desconozcan esta entrega
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Nota final
La nota global se ve ligeramente reducida por tratarse de una reedición, ya que de lo contrario la magia que atesora la elevaría aún más
93
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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