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Final Fantasy VIII
La mayor epopeya jamás creada
Cuando allá por 1998 Square (ahora Square Enix) presentó en el E3 del mismo año Final Fantasy VIII todos se quedaron impresionados con el nuevo look que tenía esta entrega, y no era para menos, ya que Square revolucionó la saga. Dejando al margen el nuevo look del juego, estos cambios para algunos fueron a bien, considerándolo a día de hoy el mejor Final Fantasy, y para otros fueron un error y un insulto a los RPG's ya que se saltaba ciertas normas básicas en cualquier buen RPG que se digne.
Y es que por mucho que se critique su componente RPG y por mucho que se ponga en duda su guión, este Final Fantasy es increíblemente bello en su parte grafica, sólo hemos de observar la increible, espectacular e impresionante intro para darnos cuenta de que no estamos ante otro juego basado en Final Fantasy que aprovecha el nombre para vender, bajo mi humilde (y criticable) punto de vista, creo estar ante una auténtica joya, ante una obra de arte, ante un juego de esos que hacen que los videojuegos estén considerados como el 8º arte.
Nada mas empezar el juego observamos a Squall, el prota principal luchando contra Seifer, que es su "Némesis", su alter ego. Pues bien, desde este mismo momento nos damos cuenta de lo bien que se le da a Square hacer increibles secuencias generadas por ordenador. Es más, las escenas generadas por ordenador de Final Fantasy VIII a día de hoy no se han quedado desfasadas, aún siguen impresionando (claro está que no llegan al nivel de Final Fantasy X, por ejemplo).
Al mismo tiempo que se desarrolla dicha pelea podemos observar diferentes secuencias que veremos a lo largo del juego.
Nosotros controlaremos a partir de aquí a Squall, que por decirlo de alguna manera es el inadaptado, el que nunca habla con nadie, el chico solitario, que aunque al principio no muestre apenas sentimientos por nadie, poco a poco veremos cómo se irá ablandando. Ésto es algo que podréis comprobar o que sabréis a qué me refiero todos los que ya lo hayan jugado.
La historia es la típica de cualquier RPG, con un enemigo final, con una historia de amor de por medio, con los típicos personajes secundarios molestos que se cuestionan una y otra vez su vida, pero, ¿qué seria de un RPG sin estos elementos?...
Pasemos a comentar cada uno de los apartados.
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