A lo largo del juego disputaremos muchas peleas contra decenas de matones. El control de Kyle es bastante fiable y preciso, y a los 5 minutos dominaremos el asunto. Para golpear usaremos dos botones

para golpes suaves y

para golpes fuertes. Con

podremos agarrar al enemigo y hacer llaves, con

usaremos el bloqueo,

para fijar objetivo (algo que pocas veces usaremos),

para usar el modo Instinto (que enseguida comentaremos que es) y por último

para usar o guardar el arma que tengamos equipada (porque si, podemos usar varias armas como bates de beisbol, tablas de madera y cuchillos, así como varias pistolas y escopetas, aunque con una munición muy limitada, ya que aqui, lógicamente, se le da más importancia al combate cuerpo a cuerpo). Combinando ataques suaves y fuertes desencadenaremos varios combos, los cuales son muy rápidos y fluídos sin afectar para nada la jugabilidad, ya que además son muy fáciles de hacer. Para inflingir más daño, podemos usar el modo Instinto, que consiste en una barra de color azul que hay debajo de la barra de vida, que disminuirá al usarla. Con el modo Instinto haremos más daño de lo normal, e incluso algunos golpes sólo se podrán hacer en este modo. También la forma de hacer llaves es sencilla, agarrando al enemigo con el botón

y así lanzarlo, o bien pulsando varias veces

para propinarle varias patadas antes de dejarle caer. Por último, existe un modo de contraataque, que consiste en pulsar el botón de bloqueo justo en el momento en que somos atacados para que la acción se ralentice momentaneamente y pulsar

o

para efectuar un potente puñetazo o patada que alejará al enemigo varios metros, a la vez que restamos buena parte de su energía (un movimiento muy útil contra los jefes finales, sin duda, y que conviene dominar cuanto antes).
Podremos aprender más movimientos y combos conforme avancemos en el juego y visitemos a Haggar y a Guy (héroes del
Final Fight original que nos enseñarán nuevos golpes) o bien yendo al gimnasio de Metro City, cuyo monitor, a cambio de cierta cantidad de dinero, nos enseñará nuevos combos, e incrementará nuestra fuerza, defensa, y las barras de vida y de instinto. El dinero lo podemos conseguir derrotando enemigos (que dejarán caer al ser eliminados cadenas de oro, monedas, fajos de billetes, dientes de oro, etc) o bien rompiendo cabinas telefónicas, recogiéndolo del suelo por algunos rincones de las calles, ganando torneos de lucha clandestina, o cumpliendo misiones secundarias.
Los torneos de lucha clandestina se irán celebrando en los distintos barrios de Metro City a medida que avancemos en el juego. Hay un total de 17 combates clandestinos en los que podremos participar pagando previamente una cuota de inscripción, y si ganamos, recuperaremos el doble de dinero. Merece la pena pelear en todos los torneos que se celebren no sólo por conseguir dinero, si no porque podremos pelear con viejas glorias de
Capcom como Hugo Andore (uno de los malos del
Final Fight original que también aparece en los dos últimos
Street Fighter III), Cammy White (de
Super Street Fighter II) e incluso Joe (que aparecía en el primer
Street Fighter), aqui renombrado con el alias de Ghost.
Las misiones secundarias consisten en unas misiones sencillas y bastante cortas, aunque bastante numerosas (hay 47 por realizar). Las misiones consisten en jugar a los dardos (minijuego vilmente copiado de
Shenmue), hechar una partida a las cartas con trileros, completar puzzles formando una imagen (ármate de paciencia), destrozar coches a base de combos (un guiño al
Final Fight original), matar cucarachas a pisotones (impagable la música que se escucha en este minijuego), un peculiar "tiro al pato", etc. No son imprescindibles para concluir el juego, pero más de uno se "picará" por completarlos todos. Los personajes que nos ofrecen estos minijuegos poseen un "?" sobre su cabeza, y hay que estar atentos, pues muchos minijuegos si no los cumplimos cuando aparecen, no podremos hacerlo después, ya que se esfumarán. No sólo usaremos el dinero para comprar nuevas habilidades, si no que también podremos comprar comida y bebidas para curarnos, comprar nuevas músicas para escuchar mientras jugamos, comprar armas de fuego, etc.
Por último, tenemos dentro del menú del juego las barras de "Respeto", una para cada una de las cuatro zonas de Metro City. A medida que derrotemos matones y ganemos luchas clandestinas, iremos subiendo nuestro nivel de "respeto", y los ciudadanos de Metro City nos saludarán y animarán, además de ofrecernos las misiones secundarias. En cambio si somos agresivos y pegamos también a los ciudadanos inocentes que hay por la calle, perderemos "respeto" y la gente nos esquivará o incluso puede que nos ataquen.