Aunque claro, muchos no se sienten encandilados sólo con esto y buscan objetivos, misiones que completar, retos que superar. Flight Simulator X también tiene espacio para estos. 50 misiones en la versión deluxe, más de treinta en la profesional, en los que se nos puntuará en función de lo bien que las superemos y que irán desde sencillas lecciones para aprender a volar, a exhibiciones acrobáticas con bombas de harina con las que embadurnar las dianas de tierra con certeros disparos o tratar de aterrizar con un Airbus en mitad de la niebla y de una tormenta de las que hacen que nos acordemos de Santa Bárbara.
Respecto a entregas anteriores, Flight Simulator X vuelve por los antiguos fueros de numerosos aviones actuales, sin las connotaciones históricas de Flight Simulator 2004. Desaparecen en la décima los emblemáticos Cessna 182 y Boeing 777, además de aviones de la primera guerra mundial y otros modelos históricos y entran en escena nuevos, como el espectacular Airbús A321 o la posibilidad de surcar a poca altura los cielos en un ultraligero. Más de una veintena de aviones perfectamente recreados para la ocasión e incluso un helicóptero (para seguir fieles a la tradición) estarán a disposición de aquellos que se enfrenten con el reto de volar. Alguno más de ser la versión deluxe y alguno más en la profesional.
En la versión profesional contaremos con 18 aviones, 40 aeropuertos, 28 ciudades reales en cuanto a configuración, y una treintena de misiones. Los números se amplían en la deluxe, con 24 aviones, 45 aeropuertos, 38 ciudades y medio centenar de misiones. A esto hay que añadirle que la versión deluxe cuenta con la cabina acristalada Garmin G1000 y que podemos hacer de controladores aéreos en el estupendo modo online del juego, en el que podemos comunicarnos con el resto de participantes y disfrutar, realmente, de la experiencia de ser pilotos en una ruta aérea. Sólo un pero: hay que subscribirse al servicio GameSpy para poder conectarse. Eso sí, es gratuito. Algo más, se pueden compartir (en la versión deluxe), los mandos de un avión, lo que resulta especialmente indicado para aprender junto con un compañero más experimentado en las lides del vuelo.
Y si no tienes la suerte de que alguien te instruya, siempre puede encargarse Rod Machado, instructor de vuelo virtual (aunque no tanto, ya que es un reputado piloto real) que nos examinará para obtener diplomas de piloto y que nos explicará con profusión todo aquello que necesitemos saber para volar.
En definitiva, Flight Simulator X es un juego altamente recomendable tanto para los amantes de los simuladores de vuelo con experiencia como para aquellos que quieren aprender los fundamentos del vuelo. Ofrece mucho en los más de 13 gigas que ocupa y exige un equipo relativamente potente para disfrutarlo al máximo. Pero ante todo, si te preguntas si este es tu juego, responde ¿Te gusta pilotar?