También la pantalla táctil se puede utilizar en el modo principal para realizar los ataques especiales que en ciertos combates con los jefes finales son la única forma de vencerlos (aunque muchas veces valen dos o tres ataques especiales para derrotarles). Sólo los combates contra Roy y los tres jefes finales ofrecen algo de variedad ya que los demás son sencillos hasta la saciedad.
Como es de esperar cada personaje cuenta con su correspondiente ataque especial (Edward puede invocar un poderoso cañón y Al una barrera, por ejemplo) pero en general no hace casi falta utilizarlos. Por último el juego permite continuar en la misma pantalla en la que nos hayan eliminado, si se da el caso, y podemos guardar cada vez que completemos una fase si bien para dicha opción solo ofrece una ranura.
El gran aliciente que pueden encontrar los seguidores del anime aparte del citado modo historia son los diversos extras que se pueden desbloquear en el menú Extra, como un Selector de Música, las Voces que aparecen en el juego, un Reloj-Despertador con cinco melodías diferentes, un Horóscopo y una completa descripción de todos los personajes protagonistas y secundarios de la aventura (eso sí, como el resto del juego en completo inglés, aunque con un nivel bastante accesible). Aquellos afortunados que tengan alguno de los cartuchos de la saga para GBA podrán desbloquear también un par de mini-juegos más aunque tampoco ofrecen demasiada variedad.
Aspectos técnicos
Gráficamente el juego no aprovecha bien las posibilidades de la portátil de dos pantallas de Nintendo, con escenarios y personajes que más parecen de GBA (o incluso de SNES), con correctas -pero repetitivas- animaciones y enemigos que se repiten hasta aburrir, variando únicamente ciertos elementos de su vestuario o el color del mismo. Sólo las secuencias cinemáticas, que algunas se desarrollan en ambas pantallas, ofrecen algo de variedad aunque bajan bastante la escasa intensidad del juego (afortunadamente se pueden saltar tras la primera vez).
En el aspecto sonoro se han utilizado sencillos efectos que cumplen bastante bien con su cometido, sin llegar a despuntar, junto con numerosas voces (en inglés, como no) y melodías del anime. Aunque este apartado es bastante notable se han visto muchos juegos que con menos lo superan.
Jugablemente encontramos un juego demasiado sencillo, con únicamente un botón para atacar (

) y otro para saltar (

) por lo que el desarrollo se basa sólo en avanzar y pegar, sin apenas objetos con los que interactuar ni caminos alternativos.
No importa con que personaje juguemos la historia, todos ofrecen el mismo repetitivo desarrollo y los tres tipos de ataque según el número de esferas que recojamos en el escenario, aunque raramente se utilizan todos ellos. Como hemos dicho el juego sólo merece la pena en el modo difícil, el cual al principio está oculto, por lo que tras la primera impresión regular el juego mejora ligeramente, sobre todo si se es fan del anime.
Conclusión
De todos los videojuegos basados en el famoso anime de Full Metal Alchemist,
Dual Symphaty quizás sea el peor de todos ellos pero por lo menos es el primero que llega a Europa, en forma de un mejorable beat'em up que podría haber dado mucho más de sí si se le hubiera incluido un modo multijugador, un desarrollo más largo, enemigos más trabajados y ciertos cambios en la jugabilidad ya que, si no fuera por los mini-juegos y el escaso uso de la pantalla táctil, el juego bien podría haber pasado por uno de GBA, donde el género de los beat'em up cuenta con muchos y mejores exponentes.