«Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades»
Sun Tzu - El Arte de la Guerra
LA APUESTA DE MICROSOFT
Gears of War supone la apuesta navideña de Microsoft, la punta de lanza del gigante norteamericano para que la Xbox 360 se consolide y expanda. Más de un millón de copias vendidas en menos de un mes, lo confirman.
Los chicos de Epic (sí, los de Unreal) se pusieron el mono de faena para cumplir el encargo de Microsoft: crear un juego que por si mismo sirviese para vender la Xbox 360, que apabullará gráficamente lo mejor de la incipiente competencia y que, incluso, permitiese hacer olvidar a los jugadores la tardanza del regreso del Jefe Maestro. Un superventas, un mega hit.
El resultado final, a pesar de la enorme expectación que ha levantado el juego, lejos de decepcionar, a encandilado a cientos de miles de usuarios por sus numerosas virtudes, que lo aupan al olimpo de los videojuegos y lo convierten en el mejor juego de la generación entrante publicado hasta la fecha.
Gears of War es todo un derroche de virtudes, aunque no exento de algunos pequeños fallos puntuales, que en absoluto desmerecen esta ya consagrada obra maestra, de la que parece que se confirma que será una trilogía. Pero no nos adelantemos y comencemos por el principio, por el argumento.