Todos aquellos quienes hayan disfrutado de las dos anteriores entregas de God of War, tendrán en Chains of Olympus un nuevo motivo de satisfacción. Ready at Dawn no ha variado un ápice de su jugabilidad. Esto, por un lado es bueno ya que se dice que si algo es bueno, mejor no tocarlo. Este tópico tan escalofriantemente conservador contiene también el lado malo, y es que, ¿qué hay de malo en experimentar un poco? En GoW 2 teníamos las fases del Pegaso, pero la aventura de CoO es tremendamente lineal.
Para los despistados, GoW es un beat 'em up con vuelta de tuerca, vamos, no se trata de un simple machacabotones a lo Dynasty Warriors (aunque buena parte del tiempo lo haremos) sino que cuenta con una serie de alicientes que aunque no lo hacen excesivamente original, sí bastante interesante.
Kratos cuenta con una gran cantidad de armas y habilidades diferentes. Las anteriormente mencionadas Espadas del Caos, serán las primeras que dispongamos y, de hecho, el arma básica en la mayor parte de la aventura. El otro arma principal que no conseguiremos hasta bien avanzado el juego es el guantelete de Zeus, que nos permitirá realizar puñetazos letales. También contaremos con ataques mágicos, como es el caso de El Genio, la Ira de Caronte y la Luz del Amanecer. El primero es extremadamente útil ya que invocará como su nombre indica a un genio que golpeará a todo enemigo que se mueva. El segundo consume bastante magia y aunque es igualmente poderoso, no va tan bien. La última permite lanzar bolas gigantes de fuego. Dispondremos además de un escudo que en circunstancias normales nos permitirá, como no podría ser de otra forma, bloquear los ataques enemigos, y en determinados momentos, resolver puzles. Como ya ocurría en las anteriores entregas, todo esto no bastará para eliminar a determinados enemigos, ya que en la mayoría de jefes finales deberemos pulsar una serie de botones que se nos indicarán en pantalla a lo Quick Time Event. Desgraciadamente, aunque al principio parece ser que esto va a ser una tendencia habitual a lo largo de todo el juego, en el tramo medio, pierde bastante protagonismo.
Todas estas habilidades y armas se podrán mejorar con los orbes rojos que nos iremos encontrando de distintas formas. Lo normal será que nos lo den los enemigos. Según lo bien que lo hagamos, es decir, cuanto mejor sea el combo, más se nos darán. Otra manera de conseguirlos es buscando los cofres que hay repartidos por los escenarios. Así, cuando lleguemos a un determinado número, podremos usarlos para subir de nivel. Para no ponernos a explicar todas y cada una de las mejoras, nos centraremos únicamente en El Genio, que creemos es la mejor habilidad del juego. En su versión más simple realizará un solo ataque. La primera mejora implicará poder realizar esto en el aire y la segunda, tras invocarlo, machacar el botón

para lanzar una combinación de ataques letales.
Existen otros tipos de orbes. Los verdes permiten recuperar puntos de salud y los azules, magia. Estos se conseguirán de la misma forma que los rojos, es decir, derrotando enemigos y abriendo cofres. En estos, también podremos encontrar dos objetos, los ojos de Gorgona, que incrementan la barra de salud y las plumas de Fénix, que hacen lo propio con la barra de magia.
Por último, GoW: CoO también contará con algunos puzles que aunque no excesivamente desafiantes si permitirán tomarnos un respiro después de tanta acción. La mayoría se basarán en mover una estatua determinada o reflejar la luz solar en un punto concreto. Por lo general son bastante fáciles y dudamos que tengáis que consultar la guía en algún momento para saber cómo avanzar.